El proceso de restauración del Teatro Amira de la Rosa, una de las principales joyas culturales de la ciudad de Barranquilla, avanza con pasos certeros. En medio de andamios y maquinaria amarilla, cinco frentes de trabajo –que están conformados por cerca de 90 obreros– se encuentran activos para avanzar con las labores de reforzamiento estructural, una de las fases cruciales en esta intervención que lidera el Banco de la República para la reapertura de este espacio.
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EL HERALDO realizó un recorrido por las obras y pudo constatar que la intervención se concentra actualmente en la recuperación de la estructura principal del edificio. Este proceso se extenderá por varios meses.
El arquitecto César Núñez, quien ha sido comisionado por el Banco de la República para hacerle seguimiento a este proceso, fue enfático al sostener que se viene cumpliendo el cronograma establecido para el desarrollo de las obras.
“Hemos superado toda la fase previa, que comprende una serie de obras preliminares como la estabilización del terreno y el cerramiento, entre otros. En la actualidad avanzamos en las demoliciones y desmontes, así como en la protección de los elementos patrimoniales del edificio”, mencionó.
Explicó que este edificio estuvo cerrado por cerca de 10 años debido a una serie de patologías que se detectaron a través de unos estudios adelantados en el 2016. En ese momento se estableció la necesidad de un reforzamiento integral de este escenario cultural.
“El reforzamiento se debe hacer desde la cimentación y se está haciendo el reforzamiento de la cubierta plegada, que es un elemento característico del teatro. Para este proceso, primeramente, se hacen unas limpiezas y clarificaciones (que es como pelar el concreto) para llegar hasta los aceros de refuerzo”, agregó el profesional.
Posterior a este proceso, de acuerdo con el profesional, se hará el mantenimiento para pasar a “fundir con unas técnicas especializadas para que tengan la resistencia adecuada para el edificio”.
Núñez dio a conocer que los vitrales que engalanaban la estructura fueron desmontados y actualmente se encuentran resguardados en un cuarto-taller, teniendo en cuenta que serán sometidos a un proceso de limpieza y restauración a mano para que vuelvan a iluminar el teatro con su brillo original.
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Dicho proceso en específico será liderado por el experto Héctor Pietro, que fue contratado por el Banco de la República debido a su experiencia en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional.
De forma paralela, los encargados de este proceso de recuperación avanzarán en los procesos de contratación para las fases de mampostería, redes técnicas, fachada, acabados arquitectónicos, entre otros. La proyección es que el escenario cultural abra sus puertas en julio de 2028.
“Más que un teatro, Barranquilla contará con un moderno centro cultural. Será un espacio con un urbanismo que permita aprovechar todo el terreno posible para que la ciudadanía pueda tener el mejor espacio posible para su disfrute”, anotó Núñez.
Subrayó que este proceso se ha enfilado a cumplir el compromiso del Banco de la República de transformar al Amira de la Rosa en su centro operativo en material cultural.
“Es una inversión importante, un trabajo que se tomará cerca de 3 años. El compromiso del Banco es absoluto y estamos seguros de que el resultado final será vital para la cultura y el desarrollo de la región”, enfatizó.
Prioridad de Banrepública
Diego Restrepo, gerente del Banco de la República en Barranquilla, refrendó que el Amira de la Rosa es un referente cultural de la ciudad y, desde esa perspectiva, la entidad ha asumido su recuperación como una prioridad.
“Este gran centro cultural seguirá siendo el eje cultural que mueve a Barranquilla, pero ahora será administrado y manejado completamente por el Banco de la República, que es el dueño del inmueble”, dijo.
Señaló que el proyecto no solo busca devolverle a Barranquilla uno de sus escenarios más emblemáticos, así como garantizar que cuente con las condiciones técnicas, estructurales y patrimoniales necesarias para proyectarse hacia el futuro como un espacio cultural de primer nivel.
“Será un inmueble con la mejor tecnología, con los mejores acabados, con un urbanismo que refleja lo que hoy en día es la ciudad. Va a ser el mejor teatro que tendrá el país. El Teatro Amira de la Rosa es un referente cultural a nivel país, que conllevará que nos articulemos con todos los gestores culturales del departamento”, dijo.
El gerente del Banco de la República en la capital del Atlántico recordó que distintos actores culturales de la ciudad han tenido participación activa en su construcción conceptual.
“En este proyecto se ha vinculado a una gran cantidad de gente de Barranquilla. Gestores culturales y el Distrito han participado en mesas de trabajo; mucho de lo que se habló en esos espacios terminó siendo parte de esto”, puntualizó.
Detalles del proceso
Cabe recordar que la ejecución está a cargo de la firma barranquillera Construtel S.A., mientras que la interventoría del proyecto está en manos de la firma Sopórtica, con sede en Medellín. Ambas compañías cuentan con equipos técnicos calificados que participaron en una fase previa de estudios y planeación.
En ese sentido, la intervención contempla el cumplimiento de las normas sismorresistentes y del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), teniendo en cuenta su carácter patrimonial.
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Además, la arborización existente en el complejo fue evaluada por un equipo de especialistas forestales, quienes determinaron cuáles árboles pueden conservarse y cuáles deben ser reubicados. Por eso conservarán 127 árboles y se sembrarán 173 nuevos, para un total de 313.
Los árboles estarán integrados de forma armónica al diseño paisajístico, optimizando las condiciones ambientales en todo el complejo cultural.


