El ocaso de la tarde de este jueves estuvo acompañado por un extenso banco de pequeñas nubes que llamó la atención en habitantes de Barranquilla.
Pese a que figura como una postal impetuosa para postear en redes sociales, la realidad es que este tipo de organización de nubes es un augurio del clima de los próximos días.

De acuerdo con Douglas Molina, investigador ambiental, estas nubes son llamadas altocúmulos y son popularmente conocidas como “cielo empedrado”. El experto en meteorología explicó que su presencia sugiere una inestabilidad en la atmósfera que anuncian la llegada de lluvias.
“Generalmente, indican inestabilidad atmosférica y un cambio en el tiempo, sugiriendo la llegada de lluvias o tormentas en las próximas horas”, expuso Molina a EL HERALDO.
La Organización Meteorológica Mundial define las nubes altocúmulos como un banco, banda delgada o capas de nubes blancas o grises que suelen ser fibrosas y/o difusas y tienen una anchura aparente de entre 1 grado y 5 grados.
Este sistema nuboso está compuesto por gotitas de agua, y, tal como lo explicó Douglas, se observa antes de un cambio en el tiempo.
Frente estacionario y alerta por vientos
La formación de estas nubes en el cielo barranquillero correspondería a la dinámica atmosférica que se atraviesa en la región Caribe en estos días.
Actualmente, el nuevo frente frío, que prometía tener incidencia en el país, ya es un sistema estacionario y aún persiste la alerta por fuertes vientos y oleaje en el Caribe.
Según la Dirección General Marítima (Dimar), los vientos del noreste se han intensificado y alcanzan velocidades entre 37 y 55 kilómetros por hora.
Este aumento responde a la interacción entre sistemas de alta presión subtropical y áreas de baja presión en la región marítima colombiana, lo que acelera el flujo de aire hacia el suroccidente del Caribe.
El resultado es un mar más inestable, con oleaje que oscila entre 2,0 y 3,5 metros, e incluso valores superiores en puntos específicos.
La Dimar alertó que estas alturas son suficientes para afectar a embarcaciones menores, complicar maniobras portuarias y obligar a restringir actividades turísticas, deportivas y recreativas en el mar.




















