Después de la primera Guerra Mundial naufragó en agua caribeñas el lujoso barco alemán Prinz August Wilhelm; desde entonces, algunas de sus piezas permanecen sumergidas en el mar de Puerto Colombia. Científicos de la Universidad del Norte se dieron la tarea de reconstruir su historia, mientras desarrollaban estrategias para mitigar el impacto del oleaje y recuperar esta zona costera.
La expedición e investigación es el tema del primer capítulo de Misión Ciencia, la nueva serie de Señal Colombia y Cábala Producciones, que se emitirá mañana, a las 8 p.m. Con repetición el 14 y 25 de octubre a las 8:30 p.m.
Tras varios trabajos con barcos hundidos por piratas en 2012, otros buques perdidos en 1741 en Cartagena y proyectos con la National Geographic, los investigadores de la Norte le pusieron el ojo al vapor alemán.
Con la conciencia de que había un riquísimo patrimonio sumergido allí, el arqueólogo Juan Guillermo Martin, director del museo Mapuka de Uninorte, armó equipo con el historiador español José Manuel Espinosa, los oceanógrafos Elías Blanco y Germán Rivillas, y el arqueólogo subacuático Eduardo Roa, para investigar qué había en un enorme barco que terminó a 117 metros de eslora.
Sus primeras indagaciones recuperaron la historia del muelle de Puerto Colombia, entonces considerado el tercero más largo del mundo. Pero también rescataron el pasado de la comunidad alemana en Barranquilla, que importó vapores de lujo para recorrer el río Magdalena, y que para el año 1900 ya hacían cerca de 3.000 viajes al año a 35 puertos del Caribe.
El barco de la empresa Hapag fue fabricado en acero y madera de pino, con capacidad para 80 pasajeros en primera clase, 80 de segunda y 631 en tercera clase. Tenía cubierta de plata, luz eléctrica.
Pero los detalles más sombrosos los investigadores los reservaron para la serie documental de trece capítulos, 7 de ellos colombianos. La producción financiada en parte por Colciencias, recoge expediciones científicas extremas realizadas en el país por 'héroes apasionados'. Se emitirá todo el mes, de lunes a viernes a las 8:00 p.m.
'La ciencia no es aburrida, es atractiva. Es aventura. Hay experiencias, descubrimientos y eso la hace divertida. Es una actividad estimulante', expresó Martin.


