Lo primero que hizo Kevin Flórez a su llegada ayer en horas de la tarde a Cartagena fue buscar el periódico EL HERALDO, para leer La champeta, antídoto contra la violencia en Las Gardenias, historia que este diario publicó el domingo sobre unos niños que sueñan grabar una canción a su lado.
La crónica fue como una 'inyección de energía', dijo el cartagenero, luego del agotamiento propio que le dejaron dos presentaciones que ofreció el llamado de ‘Rey de la champeta urbana’ en la Plaza de la Macarena de Medellín, y en el Parque Simón Bolívar, en Bogotá.
'Yo estaba descansando y empecé a recibir mensajes de muchas personas que me hablaban de la publicación. Al verla tuve una sensación que no te puedo describir, porque yo sé perfectamente lo que es ser un soñador como todos ellos', detalló el intérprete, que también confesó haber llorado al leer la historia de los niños del bloque 10 de este barrio al suroccidente de Barranquilla, que le hacen frente a la violencia al ritmo de champeta.
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Y es que la historia de vida del ganador de tres premios Shock; dos Nuestra Tierra; cuatro premios Luna y un Congo de Oro, no es distinta de la de estos niños de Las Gardenias. Flórez sabe lo que es sufrir hambre, pelear por las fronteras invisibles de los barrios y hasta tirar piedras.
'Esto es una de las satisfacciones más lindas de mi carrera. Ellos sienten lo mismo que yo sentía a esa edad, ellos son como yo, un ‘pelao’ de barrio que luchó en medio de las necesidades, y ser ahora un ejemplo para ellos es un gran orgullo y también una gran responsabilidad', relató el cartagenero, mientras miraba a su infaltable acompañante, su padre Rafael Flórez, conocido popularmente como Farra, y a quien el cantante señala como su polo a tierra en momento difíciles.
'Tener a mi papá cerca, y que él nos contará su experiencia de vida fue el principal estímulo para salir adelante. Mi papá fue pandillero, y después se convirtió en el mayor enemigo de las pandillas en Cartagena, siempre luchó y sigue luchado por acabarlas', agregó.
De su propia experiencia y de la de su padre también nació el deseo del cantante de crear una fundación, que curiosamente dice, tiene como misión 'robarle ‘pelaos’ a la violencia, a las pandillas'. Persiguiendo sueños es el nombre de la iniciativa, a la que espera vincular a los niños de Las Gardenias. 'Quiero que compartamos no solo una canción, quiero que seamos amigos. Quiero poder apoyarlos desde mi fundación, quiero que trabajemos duro por cumplir todos esos sueños y metas'.
Sobre la grabación de No sigan con eso, la canción que los niños barranquilleros quieren grabar junto él, Flórez aseguró que está ansioso por empezar a trabajar en ella. 'Ya estoy cuadrando para que nos veamos pronto y se la metamos toda a esa canción. Yo quiero que sea un éxito y que la escuchen en todos lados, y voy a aportar todo lo que sé hacer para eso'
Pero los planes del intérprete de Asómate a la ventana con los niños de Las Gardenias no paran ahí. Flórez ya está pensando en cómo involucrarlos en algunas de sus presentaciones en el Caribe.





















