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La primera vez que Isra, como lo llaman cariñosamente, diseñó un corte para El Cole, fue en 1988, para las eliminatorias del Mundial de 1990. Luego, el año siguiente, para esa copa del mundo en Italia, le pintó la cresta del cóndor de amarillo, azul y rojo, y le escribió “Colombia” alrededor de la cabeza con un fondo negro.

Desde ese entonces, han sido inseparables en lo que tiene que ver con los looks extravagantes y creativos que El Cole lleva en la cabeza.

El peinado que más recuerda y el más trabajado fue para Francia 98: El Cole dejó crecer su cabello durante dos años para que Israel le tejiera una Torre Eiffel en la cabeza. “Nos demoramos 17 horas en el proceso, porque le tejí el propio cabello. Fue sensacional ese trabajo”, contó con emoción.

Sobre su relación, Isra cuenta que él es el serio –“pero no amargado”– y El Cole es el desordenado, pero aún así se acoplan. “Cuando estoy trabajando tengo que ponerle la mano en la cabeza porque se mueve mucho, lo tengo que controlar, pero eso es parte de su personaje”, explicó.

Y de ese personaje se le han ‘pegado’ algunas cosas, como la vestimenta. “Me parece que uno debe apoyar hasta con la presencia a la Selección, a Colombia, demostrar que uno es verdaderamente patriota”.