Esta nueva regulación llega poco menos de un mes después de que el Gobierno de Trump emitiera una licencia general que levantó las sanciones a algunas transacciones comerciales con crudo venezolano, allanando el camino para que las principales petroleras estadounidenses vuelvan a operar en el país suramericano.
Estados unidos ha aumentado la presión sobre Cuba amenazando con aranceles a los países que exporten petróleo a la isla, producto del que dependen casi enteramente las plantas termoeléctricas que generan electricidad.
La nueva sanción para los países que se relacionen comercialmente con Teherán, es según la Administración de Trump, “consecuencia” de que la política iraní sigue representando un riesgo que requiere medidas adicionales.
Desde la dirección regional de la entidad se avanza en la elaboración de un nuevo informe para determinar el nivel de avance en los trabajos. Activan plan de choque en algunas áreas de la terminal.
Con poder autoritario, Trump impone una política interna y externa unilateral, coercitiva y desestabilizadora que subordina el diálogo y la ley a sus intereses.