Compartir:

Las funciones vitales que cumple el hígado lo hacen uno de los órganos más importantes del cuerpo, por lo que su cuidado es de máxima prioridad para mantener una salud óptima.

Lea: La fruta seca que protege músculos y huesos después de los 45 años, según expertos

Según explica ‘Mayo Clinic’ en su sitio web, el hígado es el órgano interno más grande del cuerpo, con un tamaño similar al de una pelota de fútbol americano, y se ubica principalmente en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma y encima del estómago.

Freepik

Por su parte, ‘Stanford Medicine Children’s Health’ reseña que las funciones del hígado son fundamentales para el buen funcionamiento del cuerpo, ya que es el encargado de regular la mayor parte de los niveles químicos de la sangre y excreta un producto llamado bilis, que ayuda a descomponer las grasas y las prepara para su posterior digestión y absorción.

“Toda la sangre que sale del estómago y de los intestinos atraviesa el hígado. El hígado procesa esta sangre y separa sus componentes, los equilibra y crea los nutrientes para que el cuerpo los utilice. También metaboliza los medicamentos presentes en la sangre para que sean más fáciles de utilizar por el cuerpo”, detalla.

Lea: La OMS clasificó las carnes procesadas en la misma categoría que los cigarrillos

El hígado tiene una capacidad regenerativa que le permite recuperarse tras una enfermedad o daño, optimizando nuevamente sus funciones para mantener el buen desempeño del organismo.

Sin embargo, esto no es posible sin una alimentación adecuada, que no le permita al hígado ‘concentrarse’ en su recuperación y regeneración.

Lo recomendable es tener una alimentación balanceada, rica en proteína y nutrientes esenciales, reduciendo lo máximo posible el consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas trans y saturadas.

Lea: ‘GluFormer’, el modelo de IA que predice riesgos de diabetes y cardiovasculares con los datos de la glucosa

Entre los alimentos que aconsejan para ayudar a la regeneración del hígado destacan la alcachofa, el ajo, la remolacha y el aguacate.

En el caso de la alcachofa, contiene alto porcentaje de cinarina, compuesto fenólico y antioxidante que ayuda a aumentar la producción de bilis, mejorando la digestión de grasas.

Mientras que el alto contenido de alicina que tiene el ajo ayuda a la limpieza del hígado, ya que activa las enzimas hepáticas encargadas de eliminar toxinas del organismo.

La remolacha es rica en antioxidantes, betalaínas y fibra, que contribuyen a la reducción de inflamación y el estrés oxidativo en el hígado.

Al aportar grasas saludables al organismo, el aguacate es clave para proteger al hígado de la inflamación y el colesterol.