Compartir:

Una entrevista que la abogada barranquillera Carolina Deik Acosta-Madiedo le realizó a finales de 2007 a Carlos Fernando Galán Pachón, hijo menor del asesinado líder político Luis Carlos Galán, fue el inicio de una historia llena de amor que seis años después los tiene listos para tomar las riendas de Bogotá.

(Le puede interesar: Sindicato de actores pondrá a votación de sus miembros el fin de la huelga )

Galán Pachón es el alcalde electo de la capital de la República, uno de los líderes del partido político de centro Nuevo Liberalismo, quien de la mano de una costeña no solo ha construido un hogar con dos hijos (Julieta, de 10 años, y Juan Pablo, de 4 años), sino también un proyecto político que se ha propuesto recuperar la confianza de los capitalinos.

Deik en su diálogo con EL HERALDO recordó que ella era la directora de la revista Politizarte de la Facultad de Derecho de la Universidad Javeriana, y que luego de que el expresidente Álvaro Uribe les cancelara una entrevista encontró en Carlos Fernando un buen reemplazo para que protagonizara esa edición.

Desde ese instante la química fue total y posteriormente empezaron a conocerse mejor, a compartir buenos momentos y a dejar que fluyera el amor.

(Vea aquí: 'Fue un gusto haber contado la gastronomía de Cartagena': Nicolás de Zubiría)

Lo define como 'un hombre honesto y visionario', cualidades que además de enamorarla la llevan a pensar que realizará una buena misión por la ‘Atenas suramericana’.

Por su parte, la disciplina y el trabajo son esas características que considera la han llevado a destacarse en el mundo de las leyes y a diseñar un plan de trabajo en el que pueda hacer su aporte como primera dama desde la parte social.

Esta mujer con sangre chilena por parte paterna y española-cubana por parte materna, cuenta con una gran formación académica. Cursó su bachillerato en el Colegio Británico, luego se trasladó a Bogotá para iniciar sus estudios en Derecho en la Javeriana, hizo una maestría en Harvard y un doctorado en la Sorbona de París, universidades en las que siempre fue becada. En la actualidad dirige su propia firma de abogados (Deik Acostamadiedo Abogados) y es profesora en las universidades de Los Andes, Javeriana, Externado y Santo Tomás.

'Yo empecé a trabajar en firmas, yendo al juzgado a mirar en la baranda los estados, las publicaciones y los edictos, y también a dictar clases como profesora asistente de Juan Carlos Esguerra, él me metió en ese mundo. También trabajé en el Ministerio de Justicia. Empecé como abogada junior, luego fui social, gerente jurídica, y luego monté mi firma en el 2020, y desde entonces soy independiente, pero sigo dictando clases en varias universidades'.

A trabajar por lo social

La especialista en Derecho Administrativo sostiene que como mujer caribe siempre ha tenido como base la disciplina, un hábito que la ha llevado a triunfar.

(Lea tambiém: Antiguo Museo de la Caña de Azúcar, un dulce plan para hacer cerca a Cali)

De su pareja destaca su honestidad y que se sabe rodear muy bien. 'Es estudioso de los temas, y le gusta hablar con la verdad, no anda haciendo promesas incumplibles, ni armar polémicas, ni hacer populismo, así que creo que nuestra combinación es ideal'.

Sobre su rol de primera dama, que tendrá entre el 2024 y 2027, indicó que estará comprometida con los temas sociales. 'La verdad es que yo estuve tan entregada a la campaña y estaré lista para lo que se necesite, así que con disciplina ayudaré a dejar un legado único para Bogotá, que se haga una labor impecable, la que él ha soñado y por la que ha luchado tantos años. Entonces, más que ayudarlo, aconsejarlo y acompañarlo, haremos lo que sea necesario para que él pueda brillar'.

Una familia muy unida

Sus recuerdos de infancia son muy agradables, debido a que tuvo la fortuna de que toda su familia viviera en un mismo edificio construido por su abuelo. Eso sirvió para que fueran muy solidarios y compartieran fechas especiales como la Navidad con un espíritu alegre.

'En los años 60 mi abuelo, Roberto Acosta-Madiedo, que es un arquitecto modernista, construyó ese edificio donde viví momentos únicos, allí por ejemplo aún vive mi abuelita que tiene 102 años, y crecí siendo una mujer rodeada de amor. Hoy hago lo propio con mi nueva familia, al lado de Carlos, vivimos entre Bogotá y Barranquilla, disfrutando de ambas ciudades junto a nuestros hijos. Siempre hemos estado muy cerca de mi familia, así que vamos a visitar a mis papás cada rato, a él le gusta mucho Barranquilla'.