Personajes como Tabaquito, La Doctora o la irreverente Valentina, son sinónimo de carcajadas. Las redes sociales se estremecen cada vez que hay un nuevo clip protagonizado por algunos de ellos, los cuales son creados por El Propio Tavo.
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Desde la plaza principal de Baranoa, con la emblemática Iglesia Santa Ana como telón de fondo, el influencer Gustavo Adolfo Buelvas Díaz, mejor conocido en redes sociales como El Propio Tavo, cuenta entre risas cómo el humor llegó a su vida casi por sorpresa.
Barranquillero de nacimiento, pero criado desde niño en este municipio del Atlántico, Tavo asegura que fue allí donde se formó su carácter y donde comenzó a descubrir esa chispa creativa que hoy lo conecta con miles de seguidores.
“Yo llegué a Baranoa cuando tenía 7 años. Mi familia es de Fundación, Magdalena, pero en el 97 llegamos a este hermoso municipio. Yo digo que soy de aquí, porque me crié aquí, estudié aquí y todo el mundo me conoce”, dice en su diálogo a EL HERALDO mientras camina por la plaza.
Curiosamente, su faceta humorística no estuvo presente desde siempre. Según cuenta, fue apenas en el último año de bachillerato cuando algo cambió. “Fue en once cuando se me despertó la vaina. Antes de eso yo era tranquilo, no estaba pensando en hacer humor ni nada”, recuerda.
Ese despertar creativo marcaría el inicio de una habilidad que hoy define su estilo: el repentismo. Tavo improvisa personajes, diálogos y situaciones con una naturalidad que parece surgir en el momento, una característica que se ha convertido en su sello personal.
Su historia en redes sociales comenzó en 2013, cuando la plataforma Instagram permitía subir videos de apenas 15 segundos. “En esa época salieron muchos creadores. Yo también hacía videítos, pero más como mamadera de gallo”, cuenta.
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Sin embargo, la vida le planteó otras prioridades. En 2014 nació su primera hija, Jimena, y en aquel momento las redes sociales no generaban ingresos. “Me tocó dejar eso de lado y ponerme a trabajar. Fui vigilante, trabajé en cines, fui vendedor de sandwiches… de todo un poco”, recuerda.
Durante varios años alternó los empleos con sus estudios, mientras el sueño creativo quedaba en pausa.

La pandemia, su oportunidad
El punto de quiebre llegó durante la pandemia. En medio del confinamiento retomó la idea de crear contenido y, en 2021, recibió una invitación que terminaría cambiándolo todo. El creador Francis Movilla ‘El Parapeto’ lo llamó para participar en un video junto a otros humoristas digitales. “Yo los veía en redes como unos referentes. Cuando me invitaron fui emocionado. El primer papel que hice fue de atracador, pero llegaba a atracar tomando la temperatura con una pistolita, por lo del COVID”, cuenta entre carcajadas.
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El video se viralizó y, desde entonces, su crecimiento en redes ha sido constante. Esto se debe en gran parte a que sus personajes son únicos, ya que nacen de la improvisación. Entre ellos están la irreverente Valentina, el serio pero problemático doctor, o el popular Tabaquito, entre muchos otros.
También están los curiosos sketches sobre “perros seriales”, una idea que surgió de manera espontánea.
“Eso salió cuando fui a buscar una perrita Golden a Campeche. Venía en el carro pensando: ‘¿y si el perro hablara o dijera tal cosa?’. Llamé enseguida para grabar la idea. Todo sale así, de la repentización”, explica.
Para él, más que improvisación pura, se trata de una creatividad que surge en el momento y que conecta con situaciones cotidianas.
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Hacer reír, su recompensa
Aunque la fama ha llegado con el crecimiento en redes, Tavo insiste en que nunca comenzó pensando en dinero o popularidad. “Cuando uno hace algo buscando fama o plata, no funciona. Yo hago esto porque lo disfruto. Y cuando lo disfrutas, las cosas llegan solas”, afirma.
Ese disfrute se multiplica cuando los seguidores lo reconocen en la calle. “Me dicen ‘¡la doctora!’ o ‘¡Valentina!’, se ríen, piden fotos. Eso lo llena a uno de emoción y lo impulsa a seguir”.
Pero más allá del reconocimiento, lo que más valora son los mensajes que recibe.
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“Hay gente que me escribe diciendo que mis videos los ayudan a olvidarse de problemas por unos minutos. Eso es lo que busco sacarles una sonrisa, hacer reír es algo que me llena el corazón”.
El influencer ya tiene nuevos proyectos en marcha. Uno de ellos es una serie basada en su personaje de La Doctora, que inicialmente grabó de forma artesanal.
“Eran veinte capítulos y yo grababa uno sin saber qué iba a pasar en el siguiente”.
Ahora decidió llevarla a otro nivel, con equipo profesional, guionistas y producción audiovisual. La serie fue grabada el año pasado y espera estrenarla próximamente en sus redes. Pero su ambición no se queda ahí. “Mi sueño ahora es estudiar actuación en Bogotá. Tengo conocimiento empírico, pero quiero afianzarlo y aspirar a algo más grande, como un papel en cine o televisión”, dice con entusiasmo.





















