Con la Alta Costura ya finalizada, la Semana de la Moda de Copenhague inaugura oficialmente una nueva etapa en el calendario de la moda femenina. Cada capital europea aporta su propio sello estético y, aunque la pasarela danesa destaca por su carácter más atrevido, funciona como un excelente termómetro de las tendencias que dominarán el otoño-invierno 2026-27. Estas son algunas de las constantes que se han repetido entre las distintas colecciones.
La estética de los años ochenta vuelve a asomar con fuerza. Firmas como Caro Editions la llevan en su ADN, pero esta temporada un accesorio icónico de la década se cuela en casi todas las propuestas vistas en Copenhague: las medias blancas. Todo apunta a que se convertirán en la alternativa estrella a las tradicionales medias negras de cristal el próximo invierno.
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Incluso marcas de líneas más sobrias como The Garment se han rendido a este básico, combinándolo con jerséis blancos y faldas de sastrería, acompañados de panties de encaje y zapatos con estampado animal. Su versatilidad permite integrarlas en estilos muy distintos, desde el enfoque deportivo de Rave Review hasta el aire más rural de Skall Studio.
Un tono protagonista: azul marino
Es uno de los colores predilectos de los diseñadores daneses, y no es casualidad. El azul marino se perfila como el gran relevo del marrón para la temporada invernal: es clásico, favorecedor para todos los tonos de piel y, además, suele estar ya presente en cualquier armario.
Munthe y Sson lo aplican a prendas clave como el abrigo ya sea con capucha a juego o adornado con broches de cristal, mientras que The Garment lo reserva para la noche en forma de elegantes vestidos asimétricos combinados con guantes largos del mismo tono. En Aiayu, la apuesta pasa por el juego de capas y la mezcla de distintos azules entre camisas y jerséis colocados sobre los hombros.
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El invierno abraza el color block
Copenhague se aleja de la paleta oscura típica del invierno y apuesta por combinaciones cromáticas más energéticas. El color block se impone con fuerza, especialmente en las propuestas de Nicklas Skovgaard, que imagina un otoño-invierno vibrante donde el azul bebé se mezcla con fucsia, el naranja dialoga con diferentes tonalidades de su propia gama y el cian se combina con verde azulado y amarillo pastel.
El rosa empolvado y el rojo también encuentran su lugar, tal como demuestran las colecciones de Forza y Holzweiler.
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El cuello, bien protegido
Si en el street style los sombreros acapararon toda la atención, sobre la pasarela el protagonismo recae en los accesorios destinados a resguardar el cuello. Las bufandas se llevan largas, cayendo por la espalda como propone Henrik Vibskov, o colocadas de forma asimétrica sobre un hombro, al estilo de MKDT o by Marlene Birger.
Como alternativa, destacan los cuellos de pelo con lazada vistos en The Garment y Baum und Pferdgarten, pensados para combatir el frío con estilo.





















