La implementación de la Inteligencia Artificial (IA) en la creación de textos ha despertado opiniones encontradas a nivel académico. Actualmente, esta herramienta es utilizada para la producción de contenidos digitales, desde escritos hasta videos e imágenes.
En el caso de los textos se puede presentar factores comunes que especialistas en lingüística computacional, editores y docentes pueden observar fácilmente y determinar si se trata de un producto de la Inteligencia Artificial.
¿Qué señales indican que un texto fue escrito por IA?
Algunas de las características de los textos generados por Inteligencia Artificial es que repiten ciertas palabras; también está el uso de algunos conectores que son utilizados con tanta frecuencia por un autor humano.
El uso regular de conectores como “además”, “por otro lado”, “sin embargo” o “en conclusión” en casi todos los párrafos. Lo que indica que corresponde a patrones presentes en los textos de referencia.
En estos casos un redactor humano podría prescindir de usarlos o puede adaptarlos mucho mejor el contexto del escrito, sin que se vea forzado.
Otro de los factores, es la falta de errores ortográficos. Aunque este factor suene como un beneficio importante en la creación de textos, también significa un rasgo de automatización. Vale destacar, que los errores involuntarios son frecuentes en la escritura humana.
Sin embargo, esta señal no sería una prueba concluyente del uso de la Inteligencia Artificial.
Por parte, los textos generados por IA suelen no citar explícitamente a un autor, y emplean términos como “expertos indican” o “estudios revelan”. A eso se suma, la falta de fechas exactas o nombres de autores. Debido a ello, se puede inferir que el contenido es producido por IA.