A mediados de los años veinte, el uruguayo Orlando Castellano se apañaba como podía para sacar adelante a su familia con los trabajos esporádicos que llevaba a cabo en la ciudad de Paysandú, hasta que descubrió su pasión por la repostería, esa que lo empujó a crear el Chajá.
{"titulo":"'Barranquilla me sabe a casa, a la comida de mamá'","enlace":"https://www.elheraldo.co/sociedad/barranquilla-me-sabe-casa-la-comida-de-mama-977531"}
Tres simples ingredientes -bizcochuelo, merengue y su crema secreta- fueron los que juntó el 27 de abril de 1927 para dar forma a un postre que, 95 años después, se encuentra entre las 30 mejores tortas del mundo, según el sitio especializado que elabora ránkings culinarios Taste Atlas.
Pese a que en sus orígenes y por un largo tiempo este clásico de la gastronomía uruguaya no tuvo nombre, eso cambió el día que un amigo de la familia le pidió a Don Orlando ese postre 'lleno de plumas y de cuerpo liviano' -en referencia al merengue y a la mezcla de bizcochuelo y crema-, que le hacía recordar a un pájaro Chajá.
Desde ese momento, esta creación adoptó el nombre de esa ave suramericana y el boca a boca lo consagró como una de las mejores tortas a nivel mundial, compitiendo con otros monstruos de la repostería como la Chocotorta argentina, el Pavé brasileño o la Tarta de Santiago española.
{"titulo":"La gastronomía que ofrece Santa Verónica para promover el turismo","enlace":"https://www.elheraldo.co/atlantico/la-gastronomia-que-ofrece-santa-veronica-para-promover-el-turismo-974045"}
'Es un orgullo que elijan este postre y a la familia nos deja muy contentos, porque nos da la pauta de que seguimos haciendo las cosas bien, que la gente nos elige por ese hecho y que el sabor sigue siendo el mismo', cuenta el bisnieto de Don Orlando.
Representando a la cuarta generación al mando de esta empresa familiar, Nardini tuvo que asumir el negocio en 2001 con tan solo 21 años, por la muerte prematura de su padre y en un momento en el que el país atravesaba una crisis económica que lo arrastró a reinventar el negocio para sobrevivir y posicionarse entre los mejores.
'Seguimos con el desafío de tratar de seguir con una receta que se mantiene desde el día uno', insiste el bisnieto del creador del Chajá, aunque apunta que ahora también le añaden a la receta original la fruta ácida -como la clásica, que es el durazno-, la frutilla y algún producto nuevo como los frutos del bosque, lo que produce un sabor único'.



















