{"titulo":"Mundial Qatar 2022: las cosas que estarán prohibidas ","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/mundial-qatar-2022-las-cosas-que-estaran-prohibidas-durante-la-copa-del-mundo-953141"} {"titulo":"Inglaterra no pudo usar su brazalete LGBTIQ+ en el debut en Qatar","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/inglaterra-no-pudo-usar-su-brazalete-multicolor-en-el-debut-en-qatar-956481"} Apelando a esa misma prohibición, el tercer comercial tiene como protagonistas a dos hinchas argentinos que, llenos de emoción y alegría, deciden celebrar un gol dándose un beso en la frente, algo común en ese país. El final es que son apresados por los mismos guardias cataríes. Bajo esa misma línea hay otro comercial en el que la escena hace referencia al duro castigo de Qatar a quienes cometen un robo. La situación también la protagoniza 'Aish' en la que explica que está prohibido robar. Momentos después aparece un hincha colombiano que le pregunta a unos guardias de seguridad si 'les puede robar el baño un segundito', una frase bastante utilizada por los connacionales. Sin mediar, los guardias detienen al hincha por, presuntamente, querer delinquir en territorio catarí. Reacciones Algunos internautas en redes sociales aseguraron que los comerciales no igualan la comedia de Ricardo Jorge, pero son llenos de creatividad, otros no los apoyaron. Prohibiciones en Qatar, un foco de las oenegés HRW insistió en que la FIFA adjudicó en 2010 a Catar la organización del evento, que arrancará el próximo domingo, 'sin la debida diligencia en materia de derechos humanos y sin establecer condiciones sobre la protección de los trabajadores migrantes que serían necesarios para construir la enorme infraestructura'. 'La FIFA tampoco examinó las preocupaciones sobre los derechos humanos de los periodistas o la discriminación sistémica que enfrentan las mujeres, las personas LGBTI y otras personas en Catar', dijo la nota. Explicó que 'debido a que Catar carecía de la infraestructura para la Copa del Mundo, se necesitarían millones de empleados migrantes para construirla y darle servicio, incluidos ocho estadios, la expansión de un aeropuerto, un nuevo metro, múltiples hoteles y otra infraestructura clave, a un costo estimado en 220.000 millones de dólares', algo que -apuntó- 'la FIFA debería haber reconocido'. 'La FIFA no impuso condiciones estrictas para proteger a los trabajadores y se convirtió en un facilitador complaciente de los abusos generalizados que sufrían los trabajadores, incluidas tarifas de contratación ilegales, robo de salarios, lesiones y muertes', recalcó. La ONG también destacó que la FIFA es responsable de 'no sólo los trabajadores de los estadios (...), sino también de los empleados que construyen y dan servicio a los proyectos para la preparación y entrega del torneo, incluidos el transporte y el alojamiento, seguridad y limpieza, y el paisajismo'. HRW pidió que el organismo rector del fútbol mundial 'identifique y remedie los abusos de acuerdo con los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos', dado que 'tiene suficientes recursos' para hacerlo, ya que 'se espera que Qatar 2022 genere más de 6.000 millones de dólares en ingresos'.