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Hace cinco años, el sedentarismo y los hábitos alimenticios 'le pasaron la factura' a Wilson Conrado De la Hoz. Su vida 'era normal', hasta que el diagnóstico durante una visita a oftalmología se convirtió en el síntoma de alarma ante una posible patología.

A Conrado no le servían las gafas que le acababan de entregar. Le sugirieron, entonces, que se hiciera un examen de la glucosa —glucemia: mide la cantidad de azúcar en la sangre. Los carbohidratos que se encuentran en las frutas, los cereales, el pan, la pasta y el arroz se transforman rápidamente en glucosa en el cuerpo—.

'Usted padece de diabetes tipo 2', fue el dictamen que le dieron al hombre, que ahora tiene 56 años.

Como él, hay cerca de 415 millones de adultos en el mundo afectados por esta enfermedad. Por eso, hoy, con ocasión del Día Mundial de la Diabetes, la Organización Mundial de la Salud, OMS, recuerda que la diabetes mellitus (dulce en latín) es una 'importante causa' de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores'.

En Colombia, dice el ministro de salud, Alejandro Gaviria, hay cerca de 3.3 millones de personas que sufren esta patología, de las cuales hay 2.2 millones diagnosticadas y alrededor de un millón que podrían no estar valoradas.

La Asociación estadounidense para la diabetes establece una clasificación etiológica: diabetes tipo 1 y tipo 2.

La tipo 2, que padece Conrado, también llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta, dice la OMS que se debe a la utilización ineficaz de la insulina —hormona producida por el páncreas para controlar el azúcar en la sangre—. Un peso corporal excesivo y la inactividad física son los principales causantes de esta enfermedad crónica (de larga duración).

Conrado llegó a pesar cerca de 100 kilos, 'cuando estaba desaforado con la comida'. Ahora tiene un peso de 78 kilos. Agrega que todos los mediodía se comía un dulce y que sus niveles de glucosa en la sangre subieron hasta 400 miligramos por decilitro (mg/dl). 'Siempre me comía un helado, una bolita o un chocolate después del almuerzo'.

Visión borrosa, sed excesiva (polidipsia), pérdida de peso repentina y micción frecuente o poliuria (excreción excesiva de orina) son los síntomas de la diabetes tipo 2, similares a los de la tipo 1, pero usualmente menos intensos. Lo anterior explica el porqué del diagnóstico tardío; cuando ya han aparecido complicaciones. Aunque anteriormente, solo se presentaba en adultos, en la actualidad se está manifestando en niños —los factores que elevan la propensión en este grupo de edad son el sobrepeso, antecedentes familiares, poca actividad física, origen étnico afroamericano, hispano, indígena americano, asiático o de las islas del Pacífico o si la madre tuvo diabetes gestacional; que aparece durante el embarazo—.

La diabetes tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia), explica la médico endocrinóloga Yadira Villalba, 'se produce por una producción deficiente de insulina y necesita de la administración diaria de esta hormona'. De esta, se desconoce la causa y no es prevenible. La sintomatología (que puede aparecer de forma súbita) se caracteriza por hambre constante (polifagia), sed anormal y sequedad en la boca, falta de energía, cansancio excesivo y las mencionadas en la tipo 2.

A partir de la valoración, Conrado empezó un tratamiento diario por seis meses con 20 unidades de insulina de acción lenta (con una duración de 24 horas).

'Uno se preocupa, porque la diabetes daña muchos órganos, y además ya uno no puedo comer harinas juntas, como antes, como el ñame y la yuca en el sancocho o la comida con azúcar, es duro acostumbrarse'.

Manifiesta también que las heridas físicas 'ya no cicatrizan como antes'. Señala en su mano una cictatriz que le causó la mordedura de un perro.

Los pacientes diabéticos no solo tienen una cicatrización alterada en heridas agudas y un cierre de los tejidos más lento, además tienen mayor sensibilidad de padecer heridas crónicas. Por tanto, son más propensos a amputaciones debido a infecciones.

Fotos archivo EL HERALDO

Fundación Nu3

Para combatir la diabetes

Dentro de la aplicación del modelo integral de la Fundación nu3, se sitúa la prevención y reducción de los indíces de obesidad. Pues esta enfermedad crónica es un factor de riesgo para la diabetes. Por ello, una de las principales acciones generadas por la fundación es la regulación del consumo de azúcares, reemplazando el jugo por una fruta entera en la ración alimentaria que reciben a diario los niños en los Centros Integrales nu3. La empresa social invita a los barranquilleros a la décima Feria de Diabetes del Caribe, el 19 de noviembre en Combarranquilla. Un evento en donde se realizan exámenes, sin costo, de presión, glicemia, cataratas, glaucoma, retino y neuropatía diabética.

Según la Asociación Latinoamericana de Diabetes, el 21% de los pacientes diabéticos tipo 2 en Colombia tienen retinopatía diabética y pueden presentar pérdida de la visión a causa de esta.

Por ello, durante la celebración mundial de esta patología, la organización en Colombia llama la atención sobre las complicaciones oculares que suele conllevar ella, que además incrementa el riesgo de padecer cataratas y glaucoma.

Los factores asociados al desarrollo de la retinopatía diabética son 'el mal control de la diabetes y de la hipertensión arterial, así como los altos niveles de colesterol y triglicéridos. El tabaquismo y el embarazo también incrementan las posibilidades de padecerla', dice Juan Camilo Sánchez, médico oftalmólogo, quien trabaja en la asociación.

La retinopatía diabética puede presentarse de una forma severa y súbita, donde la persona puede perder la visión considerablemente de un día para otro, o de una forma lenta y progresiva.

Aunque sus efectos pueden ser potencialmente severos, no necesariamente es la enfermedad un sinónimo de una pérdida total de la visión. Pues puede tratarse para evitar su progreso e inclusive revertirlo.

'El paciente diabético debe tener control oftalmológico (diferente al examen optométrico) por lo menos una vez al año durante toda su vida. Algunos requieren controles de forma más frecuente, pero lo mínimo es una revisión anual.

Patología cardiovasculares en pacientes con diabetes

El 50% de los pacientes con diabetes ‘mellitus’ tipo 2 (DM2), la forma más frecuente, según la OMS, muere por causa de enfermedades cardiovasculares (ECV).

La médico endocrinóloga Yadira Villalba explica que este riesgo aumenta, porque 'se producen daños microvasculares y macrovasculares, cuando se tiene la glucosa alta'.

Es decir, 'lesiones en los vasos sanguíneos afectando órganos como el corazón' explica el Dr. Richard Buendía, endocrinólogo internista y epidemiólogo.

Aunque los niveles de glucosa están controlados, la diabetes sigue guardando una estrecha relación con otros trastornos que incrementan la probabilidad de presentar ECV, como la obesidad y la hipertensión. Esta última se da con una frecuencia mayor en personas en esta condición.

Villalba recomienda cambios en el estilo de vida, 'como el ejercicio e implementar una dieta balanceada', ya que pueden ayudar a reducir el riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, a menudo, las personas con diabetes tipo 2 requieren adicionalmente tratamiento farmacológico.

En 2014, la diabetes se asoció a 4,9 millones de muertes, la mayoría de ellas por enfermedad cardiovascular. La OMS afirma que cerca de la mitad de las muertes atribuibles a la hiperglucemia tienen lugar antes de los 70 años de edad. La diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030, según sus proyecciones.