Notar espuma en la orina puede generar preocupación inmediata en las personas porque no saben de dónde proviene.
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Aunque en muchos casos se trata de algo pasajero y sin consecuencias, los especialistas advierten que cuando el fenómeno es persistente podría estar relacionado con alteraciones en la función renal.
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La orina considerada saludable suele ser clara, de tono amarillo y sin presencia de sangre ni espuma duradera.
Según explicó la nefróloga Cybele Ghossein, del sistema de salud Northwestern Medicine, es común observar burbujas grandes y transparentes al orinar, especialmente por la presión o velocidad del flujo.

La diferencia está en que esas burbujas desaparecen rápidamente. En cambio, la espuma blanca que permanece en el inodoro puede indicar la presencia de proteínas.
¿Qué es la proteinuria?
Una de las razones médicamente relevantes es la proteinuria, es decir, exceso de proteína en la orina. Los riñones sanos filtran desechos, pero conservan las proteínas necesarias para el organismo. Cuando estas se eliminan en la orina, puede ser señal de que el sistema de filtración no está funcionando correctamente.

De acuerdo con Mayo Clinic, si la espuma aparece junto con hinchazón en piernas, tobillos o alrededor de los ojos, síntomas conocidos como edema, se recomienda buscar atención médica.
Asimismo, un examen de orina permite detectar albúmina, proteína que no debería estar presente en cantidades elevadas. Además, un análisis de sangre puede calcular la tasa de filtración glomerular (TFG), indicador clave para evaluar la función renal. Una TFG menor a 60 puede sugerir enfermedad renal crónica.
Personas con diabetes, hipertensión, enfermedad cardíaca o antecedentes familiares de problemas renales deberían realizar controles periódicos, incluso si no presentan síntomas evidentes.





















