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El candidato vicepresidencial Juan Daniel Oviedo habla sobre el momento que atraviesa su aspiración junto a Paloma Valencia. De cara a la primera vuelta, Oviedo defiende la apuesta de una dupla que busca crecer más allá de las bases tradicionales, conquistar votantes indecisos y posicionarse como alternativa frente a figuras como Iván Cepeda y Abelardo De la Espriella.

En este sentido , el candidato expone su lectura del panorama electoral, las estrategias regionales —con énfasis en el Caribe— y responde a las críticas que ha generado su alianza política.

¿Cómo se siente de cara a la primera vuelta presidencial tras su decisión de hacer fórmula con Paloma Valencia?

Bueno, yo creo que lo primero que quisiera expresar es que siento una oportunidad, que tal vez el país no la veía tan clara antes del 8 de marzo. Antes de esa fecha, el país estaba eligiendo entre dos poses políticas: una con una narrativa muy estructurada que hoy denominamos “los ricos también lloran”, y otra basada en un “milagro” para refundar la patria.

Creo que las consultas interpartidistas jugaron un rol muy importante porque lograron definir una oportunidad de construir un futuro y hacer que las cosas pasen. Eso es lo que estamos proponiendo junto con Paloma. En la calle siento emoción, siento que la gente está viendo que la democracia está jugando, que se reacomodaron las fichas y que esa tercería está ocupando un rol dinámico. En algunas mediciones ya nos ubican en segundo lugar.

¿Dentro de la campaña hay exceso de confianza frente a ese crecimiento?

No, yo no creo que sea un tema de confiarnos. La narrativa de “los ricos también lloran” ya está instalada en el país y sabemos que el presidente Gustavo Petro va a seguir marcando la agenda.

Hoy hay tres carriles para la presidencia. Iván Cepeda tiene un piso cercano al 25 %. Las otras candidaturas estamos también cerca de ese porcentaje. Por eso, es clave cautivar nuevos votantes, llegar a audiencias desconectadas de la política. Necesitamos crecer por encima de ese 25 % y eso implica buscar nuevas audiencias, estar en distintos puntos del país, sumar visiones distintas para lograr ese objetivo. Estamos arriesgándonos tanto Paloma como Oviedo a que esas diferencias del pasado juntas nos lleven a un mejor futuro.

¿Cómo conquistar el voto en Barranquilla y el Caribe, una región con dinámicas propias?

Aquí hay que entender que esta dupla suma fortalezas territoriales distintas: Paloma en Antioquia y yo en Bogotá. Eso nos permite llegar a regiones como el Caribe con una estrategia clara.

Barranquilla hoy muestra una intención de voto “petrista”, pero creemos que hay un voto de opinión que se puede activar: personas que votaron en 2022 esperando algo distinto. Estamos en la calle, en Barranquillita, en el Malecón, en universidades, hablando claro, mostrando que esta es una dupla distinta, que reconoce los errores del pasado, pero que apuesta por un mejor futuro.

El Caribe enfrenta problemas estructurales. ¿Tienen un plan específico para la región?

Sí, y es central en nuestro programa. El Caribe tiene enormes brechas: peor infraestructura vial, menos conectividad, alta concentración de pobreza. Eso no aguanta más.

En el Plan 10 planteamos resolver de frente el problema de las tarifas de energía. No puede ser que el desarrollo del país haya entrado por el Caribe y hoy se le dé la espalda.

También hay una apuesta logística con los puertos, una estrategia fuerte de seguridad contra la extorsión, modelos de justicia local, lucha contra la corrupción y mejoras en salud. El Caribe está presente en todas las “bombas” que queremos desactivar.

¿Cómo ha asumido las críticas desde sectores de izquierda por su alianza con Paloma Valencia?

La izquierda vio mi visión reflexiva del llamado de atención a la oposición cuando les dije que se estaban equivocando y diciendo que todo está mal en el Gobierno. La realidad es que la mitad de Colombia está contenta, y lo dijimos el 17 de diciembre.

Y las encuestas de enero muestran que efectivamente el 44 % de la gente en Colombia se siente contenta con lo que está haciendo ese gobierno y con lo que está pasando en Colombia en ese momento. Entonces, ellos creyeron que ese llamado a la reflexión era como unas luces de parqueo para que el progresismo me abriera las puertas después de la Gran Consulta por Colombia.

Es decir, un oportunismo basado en la traición de no cumplir la palabra de que yo entré a una Gran Consulta por Colombia, que sabía que era una consulta de derecha con el propósito de ganarla como voz de centro para lograr moderar la derecha y tener una mayoría calificada en las elecciones, sobre todo en la primera vuelta presidencial.

Entonces, yo creo que es natural que ellos estén molestos y esa molestia a mí me asegura en que aquí no estoy tomando una decisión frente a la comodidad, sino frente a la responsabilidad que tenemos como país de generar esa oportunidad de una tercera alternativa para los votantes el próximo 31 de mayo.

¿Tiene relación política con Abelardo De la Espriella?

No existe. No hemos tenido acercamientos. Él está en su campaña y nosotros en la nuestra. Nuestro objetivo no es competir contra él, sino activar nuevos votantes de centro que están desconectados.

¿Cómo gobernar en medio de las diferencias?.

Mojándose. Asumiendo riesgos. Yo pasé de ser la sorpresa electoral a ser la “piñata” cuando inscribimos la candidatura. Pero ese es el costo de intentar algo distinto: unir visiones diferentes para construir futuro.

¿Su madre sigue molesto con usted?

Ella me dijo dijo directamente que hubiera querido que yo le apostara la Alcaldía de Bogotá, pero esa es la democracia, la democracia y la familia no van por el mismo camino.

¿Qué es lo primero que hay que hacer en caso de ganar?

Articular el tema de la salud se vuelve supremamente importante y reactivar todo el sistema de inteligencia policial, militar, judicial y económico, que es uno de los aportes que yo quiero llegar a hacer y es meter como los datos económicos juntados por la inteligencia policial y militar, que nos pueden permitir tener mejor información para ir detrás de quienes están lavando la plata de estos grupos criminales que tienen asediada a Barranquilla.