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A ocho días de conocer la conformación del nuevo Congreso y de saber los nombres de los ganadores de las tres consultas interpartidistas, las cartas electorales –en lo que tiene que ver con ganadores de la primera vuelta presidencial– parecen definidas. Así lo indican todas las encuestas que se han dado a conocer hasta el momento. En ellas los dos punteros son el candidato gobiernista Iván Cepeda y el opositor Abelardo De la Espriella. En algunas encuestas gana Cepeda con un amplio margen y otras el ganador es ‘el Tigre’ Abelardo. Hasta el momento ningún otro candidato –o candidata– logró consolidar una tercería que pusiera en peligro los primeros puestos de Cepeda y De la Espriella.

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¿Puede cambiar ese escenario a partir del próximo domingo, cuando se conozcan los resultados, tanto de las consultas como de la conformación del nuevo Congreso de la República? Aunque el número de votantes indecisos sigue muy alto –va desde el 20 por ciento hasta el 45 por ciento, en algunas encuestas– lo cierto es que la dinámica de la campaña –marcada por una creciente polarización– hace pensar que un escenario de segunda vuelta presidencial entre candidatos distintos a Cepeda y De la Espriella es muy difícil de consolidar.

En lo que tiene que ver con las consultas interpartidistas del próximo domingo, todo parece indicar que la de mayor votación será la llamada Gran Consulta por Colombia, que sería ganada por Paloma Valencia del Centro Democrático, cuyo jefe natural es el expresidente Álvaro Uribe. La diferencia –en todas las encuestas– entre Valencia y los demás integrantes de la consulta es extraordinaria.

En la consulta gobiernista de la izquierda, llamada Frente por la Vida, el ganador sería –según las encuestas– Daniel Quintero, ex alcalde de Medellín, quien derrotaría a Roy Barreras. No obstante, este último cuenta con el respaldo de las llamadas “maquinarias electorales”, casi que en todos los departamentos del país. Y es bien sabido que las “maquinarias” no figuran en las encuestas, pero son determinantes a la hora de elegir.

La tercera consulta en discordia es la llamada Consulta de las Soluciones, en la que barrería la ex alcaldesa de Bogotá Claudia López, quien buscó y encontró hasta última hora un “socio” para armar dicha consulta. Meterse en una consulta fue –sin duda– una hábil apuesta de López, quien estaba prácticamente desaparecida del juego electoral. Con la consulta recuperó protagonismo y vigencia.

Pero el otro hecho político en juego el próximo domingo es la conformación del nuevo Congreso. Es allí donde se definirá la suerte del país a partir del próximo 20 de julio, cuando se instale para los próximos cuatro años. Para un presidente es mucho mejor gobernar con un Congreso “amigo” que con uno en contra. Que lo diga Petro que cuando trabajó de la mano con el Congreso –primer año de gobierno– sacó adelante sus iniciativas, y cuando pretendió pasar por encima de los congresistas, sus iniciativas naufragaron.

El próximo domingo será, pues, definitivo para el futuro del país, en lo que tiene que ver con la escogencia del nuevo Congreso. En estos momentos –según las encuestas– el Pacto Histórico de Petro tendría mayoría, seguido del Centro Democrático de Uribe. Después vendrían otros partidos y movimientos, como el Liberal y Conservador, La U, Cambio Radical, Alianza Verde, Oxígeno, Movimiento de Salvación Nacional, entre otros.

¿Cómo cambiaría el escenario electoral a partir de los resultados del próximo domingo, tanto de las consultas interpartidistas como de la conformación del nuevo Congreso? Veamos:

¿Tienen futuro las consultas sin los dos punteros en las encuestas?

La suerte de los ganadores de las consultas interpartidistas del próximo domingo depende del número de votación que alcance la consulta de la que hacen parte. No se trata de una votación individual, puesto que la votación total de la consulta es la que acompañará al candidato –o candidata– a la primera vuelta. De manera que una consulta con varios millones de votantes convertirá al ganador en un protagonista principal de la primera vuelta. Y lo contrario: una consulta con muy poca votación podría ser la “sepultura” de su ganador o ganadora. El hecho de que los dos punteros de las encuestas –Cepeda y ‘el Tigre’ Abelardo– no estén jugando en las consultas podría atentar contra una votación masiva en las mismas. Ninguna de las tres consultas despertó “fervor electoral”. Y ello podría condicionar la suerte del ganador –o ganadora– de cada una de ellas.

En el caso de la consulta gobiernista, para el ganador de la misma, una cosa es negociar con Cepeda y Petro (su padrino político y electoral) con una muy buena votación y otra muy distinta con una votación raquítica. De ganarla Roy Barreras –por ejemplo– su votación debería superar la que Cepeda logró en octubre pasado, que fue cercana a 1.500.000 votos. La única forma de que Roy pueda poner condiciones, tanto a Cepeda como a Petro, es superando su votación de octubre. Si no es así, su candidatura estaría en serios problemas. En el caso de Quintero, una buena votación podría llevarlo a ser fórmula vicepresidencial de Cepeda, como pasó con Francia Márquez y Petro en el 2022.

El reto de Paloma Valencia: “volar” más alto que ‘el Tigre’ Abelardo

La suerte de Paloma Valencia depende de qué tanto y qué tan lejos vuele el próximo domingo. A mayor votación, mayor vuelo. En efecto, el reto de Paloma Valencia es doble: la Gran Consulta por Colombia deberá sacar muchos más votos que la de Barreras y Quintero. Pero, además, tendrá que demostrar –con esa votación– que puede arrebatarle al ‘Tigre’ Abelardo los votantes de la derecha y la centro-derecha. La apuesta de Uribe –su gestor y promotor– es alcanzar una votación extraordinaria para el Congreso, hasta el punto de sacarlo a él senador ocupando el puesto 25 en la lista. A mayor votación para el Congreso, mayor votación para Paloma. Esa es una de las ventajas que tiene Paloma frente a otros integrantes de esa consulta. De manera que una Paloma ganadora y fortalecida con una buena votación en la consulta podría “recomponer” el ajedrez electoral, que hoy parece definido entre Cepeda y De la Espriella. Todos los integrantes de la Gran Consulta por Colombia se comprometieron a apoyar al ganador o ganadora en la primera vuelta. De ello depende –sin duda– el éxito o el fracaso de dicha consulta.

A Claudia López la salvó la consulta con Leonardo Huerta

A Claudia López se le apareció la Consulta de las Soluciones para salvarle una candidatura que naufragaba. Punto. No tendrá cómo pagarle a Leonardo Huerta –su contrincante– el favor que le hizo. Antes de dicha consulta, López no figuraba en ninguna de las encuestas. Ahora por lo menos pelea por meterse en la tercería, después de Cepeda y ‘el Tigre’ Abelardo. Los votantes le cobran a López su respaldo a Petro –con el célebre “ganamos” incluido– en la segunda vuelta del 2022. Su rabioso antiuribismo también atenta contra un supuesto discurso conciliador. Aunque ya no es “verde”, algunos votantes no olvidan que hasta hace algunos años aparecía sonriente al lado del prófugo Carlos Ramón González, amigo personal de Petro y gran financiador de dicho partido. González figura como protagonista del escándalo de la Ungrd, el más grande durante el gobierno de Petro. Contrario a lo que piensan sus seguidores, la pelea de López no es contra De la Espriella, sino contra Fajardo. Es decir, la tercería la disputa López con Fajardo y no con ‘el Tigre’ Abelardo, quien está segundo con una ventaja porcentual superior a los 18 o 20 puntos.

Daniel Quintero le enredó la consulta a Roy Barreras y sus maquinarias

Aunque se daba por descontado el triunfo de Roy Barreras en la consulta del Frente por la Vida, la llegada a última hora de Daniel Quintero cambió el escenario electoral. Hoy Quintero le gana a Barreras en las encuestas. Al no jugar Cepeda en dicha consulta –por haber participado en la consulta interpartidista de octubre–, Quintero se habría quedado con la base petrista, en lugar de Roy, quien le apostó a las maquinarias electorales, que no aparecen en las encuestas. Si Roy gana con una muy buena votación –superior a la de Cepeda en octubre– su margen de negociación dentro del petrismo se amplía, hasta el punto de poder imponer –inclusive– su candidatura por encima de la de Cepeda. Pero si pierde con Quintero y su votación es muy precaria, ello podría significar un revés del que resultaría muy difícil levantarse. El llamado de Petro a no votar esa consulta podría favorecer a Roy en la medida en que las “maquinarias” tendrían más libertad para sacar ganador al ex embajador en Londres.