Con una firme convicción de romper paradigmas y consolidar su labor como defensora de los derechos de la niñez y las familias, la barranquillera Betzy Martínez Zapatero ha asumido el reto de encabezar la lista al Senado de la República del movimiento ‘Con Toda por Colombia’.
Este paso, aseguró, no surgió de la ambición política ni de una aspiración personal, sino de una reflexión hecha desde lo más íntimo de su ser tras haber dedicado más de dos décadas al trabajo social por las comunidades más vulnerables.
“Yo tuve un episodio familiar que me marcó profundamente y me hizo entender que no podíamos seguir repitiendo errores, que no podíamos tener una justicia revictimizante ni niños sin oportunidades de reconstruirse, ni familias abandonadas. Si tú no trabajas lo social, no estás haciendo nada”, dijo con tono reflexivo.
En diálogo con EL HERALDO también aseguró que su incursion en la política lo ha visionado como un “mensaje de Dios” para poner su experiencia al servicio de los menos favorecidos.
“Si tú piensas humanamente que no se puede, pues yo pienso que si estoy aquí es porque lo voy a lograr, porque ya papá Dios dijo que sí”, enfatizó.
Desde su visión, el Senado no solo es un espacio para legislar, sino para ejercer control político que permita transformaciones en la sociedad.
“Yo toda mi vida he tratado control y auditoría de procesos, pero hacerlo como ciudadana común te da un margen muy limitado. Cuando tienes una voz nacional, puedes señalar con claridad dónde están las fallas y exigir cambios reales”, agregó.
En su concepto, una de las entidades que mayor atención requiere del Legislativo corresponde a las comisarías de familia. Por eso ha proyectado presentar un proyecto de ley que permita su fortalecimiento en el corto y mediano plazo.
“Hoy tenemos comisarías de familia que solo atienden entre semana, en horarios de oficina, sin equipos adecuados. Y los fines de semana, cuando más ocurren las violencias, solamente hay una en funcionamiento”, anotó la mujer de 62 años.
También se refirió a la necesidad de cambiar el paradigma frente al maltrato infantil y otras problemáticas que impactan a la niñez.
“Si hacemos seguimiento al maltrato infantil nos damos cuenta de que el menor infractor sale de una familia maltratadora. El embarazo adolescente sale de una familia maltratadora. La promiscuidad y la drogadicción son algunas de las causas más fuertes del maltrato. Por eso, el maltrato infantil es un flagelo que debemos revisar como país”, dijo.
Haciendo gala de su esencia caribe, Martínez no ocultó que sobre sus hombros ha recaído una responsabilidad enorme no solo por el reto político que implica encabezar una lista al Senado, sino por lo que espera dejar como legado.
“Ahora no se trata de lo que digo ni de lo que hice hace unos 20 años, sino de poder sentarme después de cuatro años y decirles a mis hijos y a los ciudadanos colombianos, de frente: lo logré”, recalcó.



















