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Para la derecha, el objetivo principal de cara a las elecciones de 2026 es, ante todo, poder vencer el petrismo. No importa cúal sea el nombre elegido por la ciudadanía. La prioridad sigue siendo dar un timonazo. En este sentido, Paloma Valencia, del Centro Democrático, no descartó aliarse con otros políticos del mismo espectro en casa de ganar La Gran Consulta.

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Inicialmente quisiera preguntarle cómo va la campaña, ¿cómo se siente?

Estamos muy contentos recorriendo el país, que siempre es un proceso maravilloso: darle la mano a la gente, conversar con los ciudadanos, entender los problemas y tratar de pensar con ellos soluciones. Creo que Colombia no se tiene que conformar con ser un país pobre y violento. Podemos aspirar a más y somos capaces de construir un país mejor.

Hace poco el expresidente Uribe habló de Barranquilla y de sus bondades en recaudo y administración. ¿Comparte esa mirada?

Claro, es que Barranquilla da gusto porque es la prueba de que la política sí puede cambiar las ciudades y hacer las cosas bien.

Mientras Barranquilla ha tenido que enfrentar un gobierno que le quitó los Juegos Panamericanos, el foro de migración, que no la ha querido apoyar con la Fórmula 1, que la tiene abandonada en materia de seguridad con la extorsión disparada, e incluso que ante la inseguridad pretendía traerse cabecillas de la llamada paz total hacia la ciudad, ha tenido, en cambio, un alcalde y un gobernador comprometidos con la gerencia, el progreso, el buen gobierno y las obras, que son las que cambian la vida de la gente.

Uno pasa por este malecón, ve ese paisaje, la gente haciendo deporte, y siente que claro que podemos hacer un país mucho mejor y tenemos que proponernos eso.

Quisiera preguntarle por la gran consulta. Usted se unió recientemente, pero ha habido quienes dicen que les pusieron trabas. ¿Cómo ve esa unidad?

Yo creo que la gran consulta trae un buen mensaje para Colombia: muchos que somos diferentes podemos ponernos de acuerdo en que sean los colombianos los que elijan el candidato. Ese candidato lo elige cada ciudadano con su voto y con su voto dice qué es lo que quiere para el país.

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Las encuestas muestran que por la derecha gana terreno Abelardo de la Espriella. ¿Usted consideraría eventualmente una adhesión con ese candidato?

Yo estoy trabajando para ganar. Quiero ser la primera mujer presidenta de Colombia, porque este país nunca ha tenido una mujer gobernando y tiene que tener la oportunidad de ver cómo gobernamos las mujeres y qué somos capaces de hacer.

Pero también tenemos claro que hay que estar unidos a favor del país. Si el doctor De la Espriella, el doctor Fajardo o cualquier otro me llega a ganar, yo voy a apoyar a cualquier candidato que esté en contra de Petro y de su heredero, que representan —a mi juicio— el fin de la democracia y de la libertad, que han destruido el sistema de salud, el sistema energético, han quebrado al Estado, tienen ahogados a los empresarios con impuestos, frenaron el crecimiento económico y han disparado los problemas de seguridad.

Se han revelado asuntos inquietantes en la campaña de Iván Cepeda y de la exministra Carolina Corcho. ¿Qué comentarios le merece esta situación?

No sé por qué a la ciudadanía que sigue a la izquierda no le impresionan los escándalos de corrupción y oscuridad que rodean a sus personajes. ¿Qué le parece que les financien la campaña con un restaurante que no existe y que supuestamente les puede entregar más de mil millones a cada uno? Recuerde que Iván Cepeda tiene fotos abrazado con Iván Márquez y con Iván Santrich.