
Los caños de Barranquilla pronto dejarían de ser conocidos como caños (término que según el Diccionario de la Real Academia puede interpretarse como 'conducto de aguas inmundas'), para pasar a denominarse 'canales, con aguas transparentes e inodoras, gracias a la construcción de la Estación de Bombeo de Felicidad que ayer fue inaugurada en la calle 69 con la Vía 40.
Al menos así lo tiene previsto la alcaldesa Elsa Noguera, quien recibió al ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, quien vino a cortar junto a la Alcadesa la cinta inaugural de esta obra de $8.318 millones, así como a anunciar cuantiosas inversiones para la segunda fase del programa de vivienda social impulsado por el gobierno central en el Departamento del Atlántico, y para firmar los convenios de instalación de las redes de alcantarillado y mejoramiento de los sistemas de acueducto en los municipios de Sabanalarga y Usiacurí, por un valor de más de $20 mil millones.

La alcaldesa dijo que aunque el sistema de purificación de aguas residuales (por medio del cual la ciudad dejará de verter las aguas negras y sin tratamiento al río Magdalena, beneficiando de manera muy directa a unos 250 mil habitantes del suroccidente de la ciudad, con una cobertura de 965 hectáreas y a incontables especies animales y vegetales) es del tipo de proyectos públicos que no se ven 'porque van bajo tierra', pero que resultan de gran impacto social en términos de mejoramiento de calidad de vida, advirtiendo que son 10 kilómetros de obra que van desde la bandera de Barranquilla en el barrio El Ferry, atravesando La Chinita, La Luz, Rebolo, Barranquillita, hasta llegar a la orilla del río en la Vía 40.
Destacó el trabajo de todas las entidades que participan en el plan de saneamiento de los caños, que es ejecutado mediante convenio por el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, el Distrito de Barranquilla, la Corporación Autónoma Regional del Atlántico- CRA- y la empresa Triple A, con el seguimiento del Foro Hídrico Distrital. Este plan ha requerido una inversión de $86.000 millones y eliminará el vertimiento de aguas residuales a los caños Ahuyama, del Mercado, de las Compañías, los Tramposos, Arriba y Agromar, para ser descargadas en el río Magdalena mediante un emisario subfluvial, beneficiando a una población de 960.000 habitantes, especialmente de aquellos sectores de la cuenca oriental de Barranquilla que drenan sus aguas residuales hacia el río Magdalena.
La burgomaestre indicó que este programa se enmarca dentro de la estrategia de Ciudades Sostenibles y Competitivas, recordando durante su discurso que Barranquilla le debe su existencia al río Magdalena y que ya ha llegado la hora de que la urbe se reencuentre con sus orígenes, dándole a este cuerpo de agua la importancia y el tratamiento que definitivamente se merece. También elogió efusivamente al ministro Germán Vargas Lleras, asegurando que ningún otro jefe de cartera ha traído durante su gestión recursos tan cuantiosos ni generado tanto beneficio para Barranquilla.
En este orden de ideas, el Ministro reiteró los anuncios hechos en días pasados acerca de la aprobación de los recursos para la apertura de la Segunda Fase del Plan de Vivienda Social, al cual podrán tener acceso no solamente las familias de desplazados o que vivan en condiciones de extrema pobreza, o sólo quienes demuestren que no tiene vivienda, sino que también va dirigido a familias de estratos 3 y 4 que deseen adquirir casa o apartamentos avaluados entre los 70 y los 200 millones de pesos. 'La única diferencia es que no es vivienda gratuita, sino que deberán suscribir un crédito con una tasa de interés anual del 6%', dijo, asegurando que nunca antes se había visto en Colombia oportunidad semejante.
En referencia a las obras de instalación de alcantarillado en Sabanalarga y Usiacurí, el ministro indicó que mediante las mismas se beneficiarán un total de 10 barrios, de los cuales algunos nunca antes habían contado con redes de alcantarillado sanitario. También dijo que se han emprendido acciones similares en los municipios de Galapa, Juan de Acosta y Puerto Colombia, y reiteró el compromiso de su cartera para seguir llevando beneficios semejantes a todas las localidades del Atlántico.
Por Carlos Sourdis Pinedo


















