
Cuando barranquilleros y atlanticenses se disciplinen con el tema de reciclar desde la casa y separar la fuente, los desechos sólidos irán a parar a una zona franca medioambiental, donde funcionarán cinco plantas de tratamiento: para llantas usadas, aceite vegetal, producción de compostaje, residuos hospitalarios y tratamiento de lodos.
La experiencia, que será piloto en el país, es una réplica del manejo de residuos sólidos en la Isla de Mallorca, España, modelo mundial a seguir en materia de manejo de las basuras con sistemas modernos.
El tema fue presentado ayer por el Departamento Administrativo de Medio Ambiente (Damab), con la asesoría de la Consejera Ambiental de Mallorca (equivale al Minambiente en Colombia), María Tugores Bautista, y del Director de Tecnologías Ambientales de la isla, Ángel Fernández Homar.
Mañana a las 5 p. m., en la Alcaldía será firmado un memorando de voluntades con el Gobierno de España, la Ministra de Ambiente de Colombia, Beatríz Uribe Botero, la Alcaldía Distrital y el Damab. Se trata del primer convenio internacional de la autoridad ambiental.
Para los próximos seis meses, el Damab y la Alcaldía tendrán el compromiso de acordar el tema de la financiación y conquistar inversionistas.
La iniciativa está respaldada con el compromiso social de vincular a las personas que viven de reciclar y de realizar una campaña agresiva de promoción que permita educar desde la casa y las escuelas sobre tema de la separación de las basuras.
Germán Martínez, asesor del Damab, indicó que una vez se inicie el proyecto la ciudad adquirirá un prestigio internacional.
Barranquilla y su Área Metropolitana producen un promedio diario de 1.600 toneladas de residuos sólidos, de acuerdo con datos de la Sociedad de Acueducto, Alcantarillado y Aseo, Triple A.
El director de disposición final del relleno sanitario Los Pocitos, Samir Guzmán, sostuvo que en dos años se han dispuesto un millón 26 mil toneladas de residuos sólidos, en una primera torta con capacidad hasta el 2020.
La zona franca medioambiental tendrá un costo aproximado de 500 millones de dólares y quedaría en Galapa.
Por Eduardo García M.


















