El caso Luisa Fernanda era espectadora de unos piques que vehículos realizan ilegalmente en la zona del Corredor Universitario y, por un descuido, cayó en el pozo de unos siete metros de profundidad. Eran aproximadamente las 10:00 de la noche del miércoles 14 de septiembre, según registros de las autoridades. Ella entró a un procedimiento quirúrgico el día 17 de septiembre, tres días después del accidente, aparentemente por un mal diagnóstico practicado, y que derivó en una grave contaminación a nivel de su herida. Luego se produjo su deceso el día 20 de septiembre. Reacción El abogado John Faber Buitrago Vargas, apoderado de la familia de la víctima, en comunicación con EL HERALDO, explicó que el Tribunal de Ética Médica del Atlántico ordenó el traslado del caso al Tribunal Nacional para que sea esta dependencia la que imponga la sanción a los dos médicos que intervinieron. “Nunca hubo una debida valoración de los signos vitales de la paciente, eso llevó a su deterioro continuo, esta niña se murió literalmente por falta de atención, primero por médico internista y segundo por la tardía operación practicada”, expuso el abogado.