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La transitada calle 84, en el norte de Barranquilla, vivió una escena de película la mañana de este lunes 25 de mayo tras un violento tiroteo entre unos criminales y un grupo de uniformados del Gaula del Ejército.

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De acuerdo con el informe preliminar entregado por el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, durante una entrevista a EL HERALDO, hacia las 8:45 de la mañana se presentó el atentado contra una persona que estaba ingresando a la empresa de seguridad Atenas.

Jeisson GutierrezMomentos en el que el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el brigadier general Miguel Camelo, revela detalles del ataque armado.

Según testigos, cuatro hombres que se movilizaban a bordo de un vehículo, portando un fusil, una subametralladora y dos pistolas, ambas con un cargador de tambor cuya capacidad es de al menos 50 balas, interceptaron al hombre vinculado a Atenas y a su esquema de seguridad.

Aquello desató una potente balacera a la que, casualmente, se sumaron uniformados del Gaula del Ejército, quienes se encontraban realizando una actividad operacional contra la extorsión en el sector comercial de la calle 84 entre carreras 43 y 44.

Jeisson GutierrezDecenas de uniformados se trasladaron hasta la escena del crimen.

En medio del intercambio de disparos, los uniformados lograron capturar a tres personas. Asimismo, cuatro escoltas del protegido resultaron heridos, al igual que dos de los capturados.

Tras el ataque, los uniformados lograron incautar un fusil, una subametralladora y las dos pistolas, con las que los agresores habrían atacado a los hombres.

“En este momento, pues con agentes de la Fiscalía General de la Nación, la seccional de investigación criminal de la Policía Nacional, se están adelantando las actividades concernientes para adelantar la investigación judicial del caso”, expresó Camelo.

Infiltración criminal

A mediados del pasado mes de abril, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada anunció la suspensión de licencias en empresas de vigilancia y seguridad privada de Barranquilla y el resto del país por la supuesta infiltración criminal.

De ese listado de 31 firmas anunciadas por el propio superintendente de Vigilancia y Seguridad Privada, Larry Álvarez Morales, estuvo la empresa Atenas Seguridad Privada ltda., a la cual “se le canceló la licencia en fallo de primera instancia”.

“Todas las actuaciones se adelantan garantizando el debido proceso, pero bajo una postura firme frente a cualquier irregularidad”, explicó el superintendente Larry Álvarez, señalando que “el patrón identificado muestra empresas que obtienen licencias legales para operar, pero posteriormente ponen personal, armas o recursos al servicio de organizaciones ilegales”.

En el marco de investigaciones judiciales, de acuerdo con lo expuesto por la Supervigilancia en su momento, “se han detectado armas autorizadas vinculadas a hechos delictivos y personal relacionado con estructuras criminales. Estas prácticas podrían estar asociadas a delitos como el lavado de activos y otras economías ilegales, lo que refuerza la gravedad de los hallazgos”.

Luego de la sanción, la empresa Atenas se defendió de la sanción que le impuso la Superintendencia y, a través de un abogado, aseguraron que “fueron impuestas de manera injusta”.

En su momento indicaron que un juzgado había fallado a su favor una acción de tutela y que la Superintendencia no la había acatado.