En medio del velorio de la subteniente barranquillera Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, sus familiares solicitaron públicamente que la investigación por su muerte sea trasladada a Bogotá, argumentando falta de claridad en la información entregada, hasta ahora, sobre el caso ocurrido días atrás en la isla de Providencia.
Recordemos que la oficial de la Policía fue hallada sin vida el pasado sábado 2 de mayo dentro de la estación de Policía de la isla, de la cual era comandante. En ese mismo lugar vivía y también ejercía las funciones propias de su cargo.
Según versiones difundidas por medios locales, el cuerpo de Marciales Londoño fue encontrado por otro uniformado con un impacto de bala, lo que sugirió en primer momento que se habría suicidado.
Sin embargo, luego se supo que la subteniente había denunciado previamente, por canales institucionales, un presunto caso de acoso laboral que, según su familia, involucraba a un superior.
Este viernes 8 de mayo, luego de que el cuerpo de la uniformada fuera entregado a su familia en Capillas La Fe para su velación, allegados expresaron no estar conformes con la hipótesis preliminar de suicidio que hoy rodea el caso y pidieron a los altos mandos de la institución armada que el expediente sea asumido por autoridades en Bogotá para garantizar mayor transparencia.
“Lo único que queremos es conocer la verdad y poder vivir un duelo tranquilo, sea cual sea el resultado de la investigación”, manifestó Leidy Marciales, hermana de la subteniente.
Otro de los aspectos que ha generado interrogantes entre sus allegados es que la uniformada esperaba respuesta a una denuncia laboral que había presentado en vida, situación que, aseguraron, incrementa las dudas sobre las circunstancias en las que fue encontrada sin vida durante su turno de servicio, con la herida ocasionada por arma de fuego.
Mientras avanzan las investigaciones, la familia insistió en que el caso debe esclarecerse plenamente para determinar si se trató de un suicidio o de otra situación distinta.
Según sus seres queridos, Marciales era una mujer alegre, cercana a su familia y con múltiples proyectos personales. Indicaron que recientemente organizaba actividades familiares, entre ellas un ‘baby shower’ para su hermana Leidy y unas vacaciones para disfrutar de su natal Barranquilla.
La subteniente llevaba 16 años vinculada a la institución. Inició su carrera como patrullera en 2011 y posteriormente logró ascender hasta convertirse en oficial, destacándose por su disciplina y deseo de superación.


