Con actividades por fuera de los barrios populares, menos participación con la comunidad y con pocas publicaciones en redes, así de transformada se ha visto en la última semana la agenda del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, tras las amenazas de muerte que él mismo denunció o hizo públicas el pasado domingo 19 de abril a través de un mensaje en la red social X.
“He recibido información por parte de la Policía Nacional sobre un plan de bandas criminales para atentar contra mi vida y la de mi familia. Colombia no puede retroceder. Hoy más que nunca, la seguridad nos preocupa profundamente y debe ser una prioridad nacional. Hago un llamado urgente a todas las Fuerzas Armadas y a la justicia para que actúen con contundencia frente a estas amenazas y nos brinden las garantías necesarias para seguir trabajando por nuestra gente”, se leyó en la publicación del mandatario.
La publicación generó múltiples reacciones en distintos sectores políticos y ciudadanos, especialmente por la posición de Char con los diálogos o espacios de paz que adelanta el Gobierno nacional con Los Pepes y Los Costeños, las estructuras criminales que azotan este territorio con amenazas, extorsiones y homicidios.
Minutos después de la denuncia del mandatario de los barranquilleros, el ministro del Interior, Armando Benedetti, respondió por la misma vía virtual y mencionó que se verificaría la información para tomar las medidas necesarias.
Sin embargo, en una rueda de prensa desde el Comando de la Policía Metropolitana de Barranquilla, el jefe de la cartera ministerial hizo mención de una recompensa por información de los autores, pero, además, dio detalles del origen de las amenazas contra el alcalde o de dónde surgieron.
“Esto viene de un procurador que estuvo hablando con un preso de la cárcel de El Barne (Cómbita) y, a su vez, con un coronel… No voy a decir el nombre para no meter en problema a nadie… El coronel fue y le avisó directamente al alcalde (Alejandro Char)”, expresó el ministro Benedetti.
Y luego agregó que “también parece que desde otras cárceles se ha estado mandando amenazas en contra del alcalde Char”, dándole un tinte de incertidumbre a la situación.
El viernes anterior, a través de un comunicado enviado por uno de sus abogados, el jefe de la estructura criminal Los Costeños, Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor, preso desde hace algún tiempo en el complejo carcelario de Cómbita y recientemente condenado por la justicia a 26 años de cárcel por 95 homicidios en Barranquilla y su área metropolitana, se desmarcó de las amenazas al mandatario de los barranquilleros. Y, en paralelo, denunció amenazas de muerte en su contra.
“Hoy rechazo todas estas amenazas e intentos no solo de matarme a mí y a mi familia si no también rechazo las amenazas contra el alcalde de Barranquilla, señor Alex Char y su familia, porque todo esto no son ataques o amenazas contra personas si no que son ataques contra la paz de un departamento, hoy rechazo todas estas amenazas que no solo demuestran la incapacidad de los violentos si no su miedo a que La Paz sea una realidad”, se leyó en el documento.
Además, Castor dejó entrever en su denuncia que existiría un plan en marcha de otras estructuras armadas que hoy se enfrentan a Los Costeños, que han buscado que él sea trasladado de centro carcelario para asesinarlo y que lo de la amenaza al alcalde de Barranquilla sería una maniobra para que esto se dé.
“Yo me encuentro recluido en la cárcel de Cómbita, en Boyacá, donde no han podido lograr matarme. Gracias a que en esta cárcel de máxima seguridad son estrictos con el tema de armas y no les ha sido posible lograr su cometido, por lo cual estas personas están intentando por todos los medios de conseguir que me trasladen a otra cárcel, suministrando información falsa a las autoridades con supuestas fuentes humanas no formales ‘de alta credibilidad’, con la finalidad de lograr terminar con mi vida”, dijo Castor.
Frente a ese mensaje, EL HERALDO conoció que la Policía y el Inpec analizan la información para tomar medidas.
Seguridad reforzada
El general Miguel Camelo, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, informó esta misma semana sobre unas acciones adoptadas, siguiendo lineamientos del Gobierno nacional y la Dirección de la Policía, por las amenazas al alcalde Char.
“De acuerdo con las indicaciones del señor ministro del Interior y del director de la Policía, la institución ya dispuso reforzar las medidas de protección”, señaló.
Y que “se convocó el comité de nivel de riesgo y todas las capacidades serán desplegadas para garantizar la seguridad del alcalde”.
En ese sentido, Camelo añadió que “la orden que se ha recibido desde el nivel central es que todas las capacidades de Policía Judicial, de inteligencia, de protección sean desplegadas para garantizar la seguridad del alcalde y, obviamente, de las de los protegidos que tenemos en la ciudad de Barranquilla”.
Por fuente judicial este medio conoció que al alcalde se le reforzó la seguridad luego de revisar su nivel de riesgo y ahora tendría al menos 30 uniformados en su esquema general de vigilancia.
Precisamente, el último evento que se le vio en público al mandatario fue en la inauguración de la Sala Estratégica de la Red de Apoyo del Grupo de Gestión Comunitaria de la Policía Metropolitana de Barranquilla, un espacio diseñado para atender de manera prioritaria los factores de riesgo que afectan la seguridad y la convivencia ciudadana.
Según la autoridad, esta iniciativa se enmarca en el modelo de seguridad “Barranquilla y su Área Metropolitana más Segura y Tranquila 2026”, bajo los principios de Seguridad, Dignidad y Democracia (S2D), consolidando la cercanía con la comunidad, el control territorial y la respuesta oportuna frente a cualquier situación que afecte la convivencia ciudadana.
Llamado desde el cabildo
El pasado martes 21 de abril, en sesión plenaria del Concejo de Barranquilla, cabildantes se refirieron a las amenazas al alcalde Alejandro Char y al deterioro de la seguridad en la capital del Atlántico.
Rachid Correa Maloof afirmó que desde esta corporación no iban a “desistir de la lucha contra la criminalidad” y que las autoridades debían hacer lo correspondiente en esclarecer el caso.
Edgardo Acuña, otro de los participantes en la sesión, aseguró que “todos los ciudadanos hoy viven con miedo y zozobra” por las distintas formas de violencia que se perciben en la ciudad.
“Perdimos el derecho a la mecedora, por más rejas que tengan las casas no nos salvamos de las balas”, dijo.
Así mismo, el cabildante insistió en una reforma a la justicia, incluso alertando a los candidatos a la presidencia de la República.
Por su parte, José Trocha, del Partido Cambio Radical, afirmó que la amenaza al alcalde es “una situación de orden público que impacta a la gobernabilidad sustantiva, real… que tiene un impacto en la agenda pública”.
Los concejales Frank Chapman y Alexis Castillo pidieron con urgencia la presencia en el recinto del Concejo de Barranquilla del general Miguel Camelo, comandante de la Policía, para que este diga con verdad cuál es la situación de la ciudad frente a los temas de seguridad.
“Insisto en que la Policía no solo debe atender la amenaza al alcalde sino a todos los que denuncia amenazas a diario, como los tenderos”, expresó Castillo.
La concejal Cynthia Pérez expresó su profunda preocupación y resaltó que este tipo de hechos no solo afectan a una persona, sino que representan un riesgo para la institucionalidad y la tranquilidad de toda la ciudad.
Mientras que Recer Lee Pérez insistió en que la ciudadanía no tiene soluciones de fondo, con relación al tema de la seguridad.
Al cierre, todos coincidieron en una pronta sesión con el comandante de la Policía, de cara a los comicios presidenciales y otros eventos a nivel local.


