Luego de que circulara imágenes en redes sociales y grupos de WhatsApp en las que un ciudadano denunció que una persona supuestamente se había hecho pasar por una monja para burlar la seguridad de un edificio en el barrio Colombia, Barranquilla, se conoció un comunicado aclarando que la denuncia presentada inicialmente no correspondía a la realidad, pues se trataba efectivamente de una religiosa perteneciente a una comunidad.
“Inicialmente se interpretó que la persona que ingresó al edificio, vestida con hábito religioso, podría tratarse de un hombre disfrazado. Esta percepción surgió a partir de varias circunstancias que, en ese momento, generaron sospecha entre los residentes. Uno de los factores clave fue que, al momento de ingresar al edificio, la religiosa le manifestó a un residente que buscaba a una persona con el nombre casi similar al de la administradora del lugar”, se lee en el comunicado.
Añade que “esta similitud en el nombre hizo que la visitante se dirigiera directamente al apartamento de la administradora, lo que contribuyó a generar confusión”.
“(...) tras nuevas verificaciones y conversaciones adicionales, se pudo establecer que la persona corresponde efectivamente a una religiosa y no a un hombre disfrazado, como inicialmente se pensó (...) En realidad se trataba de una representante de la comunidad Hermanas Reparadoras que creyó estar en el lugar que le habían asignado para realizar una diligencia”, se lee.
Desde la Congregación Hermanas Reparadoras de Cristo Eterno Sacerdote señalaron que la persona involucrada en los hechos “es una religiosa legítima” de dicha comunidad y “no existió conducta delictiva alguna”.




















