¡No más violencia infantil. Por favor adultos no nos maltraten más! Esta es la frase escrita en varias de las carteleras que acompañaron en la mañana de este viernes la marcha en el municipio de Palmar de Varela en clamor por el asesinato de tres niños a manos, presuntamente, de su madre.
El hecho que se presentó en la noche de este miércoles tiene conmocionada a la comunidad que hoy se une a las honras fúnebres de Abinadad Jesús Montoya Rosario, de 10 años; Kathy Johana López Montoya, de 6 años, y Luis Felipe López Montoya, de 4 años.

Las calles del municipio ribereño despertaron esta mañana llenas de niños con pancartas y mensajes en alusión al hecho ocurrido.
En la iglesia del municipio se realizó una eucaristía en memoria de los menores a las 7:30 de la mañana.
El recorrido estuvo encabezado por estudiantes de la Institución Técnica Comercial de Palmar de Varela, autoridades y habitantes del lugar.

La marcha partió de la plaza principal y avanzó por la vía central. De ahí tomó hacia la carretera Oriental y terminó en el parque La Dicha, cerca a la casa de la tragedia.
Una de las madres presentes en el recorrido manifestó que era 'inconcebible lo que había sucedido'. La manifestación se extendió a redes sociales.
La velación
Los cuerpos de los tres menores fueron entregados por Medicina Legal y son velados en la calle 19 #13-51 en el barrio Villa Josefa en la casa de Esther Palma, cuñada de Wilson Díaz, padrastro de los niños.
Los cuerpos de dos de los niños podrían ser llevados hasta Magangué, Bolívar, para ser sepultados allá.

Aspecto de la velación.
La masacre. El suicidio ampliado, como es visto el hecho desde una perspectiva psiquiátrica, se registró entre las 8:30 y las 9:30 de la noche de este miércoles en la carrera 10 entre calles 15 y 16 del barrio Alfonso López de Palmar.
Según vecinos, Johana del Carmen Montoya Rosario, de 24 años, se encerró en la vivienda que tiene alquilada desde el mes diciembre con sus tres hijos: Abinadad Jesús Montoya Rosario, de 10 años; Kathy Johana López Montoya, de 6 años, y Luis Felipe López Montoya, de 4 años.
Cuando Wilson Díaz Reales, pareja de Montoya, llegó a la casa se percató de que algo estaba mal. Tan pronto pudo entrar al domicilio se encontró con la trágica escena: los tres menores, hijos de una relación pasada de la mujer, estaban degollados y Montoya Rosario había intentado quitarse la vida.
Según las autoridades, la mujer se encuentra estable y están a la espera de su testimonio.




















