En su casa del barrio 20 de Julio, al norte de Santa Marta, Germán Benedetti García, quien fuera durante 17 años asistente del cantautor Diomedes Díaz, espera paciente que éste cumpla con el mandato de la justicia y sin reparos le pague lo que le debe.
Famoso por su remoquete de Pupi, quien acompañó al Cacique de La Junta en las buenas y en las malas y guarda en su memoria singulares anécdotas vividas de la mano con el artista, algunas inconfesables, solo le pide a su amigo –porque aún lo considera así–, que no le de más vueltas al asunto, que le resuelva su situación económica y que se acuerde que fue su fiel servidor.
'Yo me porté muy bien para que me trate de esta forma', señaló.
De la misma forma, manifestó que nunca Diomedes podría hablar mal de él, porque le asistía en todo lo que necesitaba. 'Yo estaba atento a todo, a su alimentación, al vestuario… que si los viajes, los conciertos, los hoteles; las medicinas, el licor, el agua y hasta el pañuelo para secarse el sudor, él lo tenía allí, al instante', comentó.
Pupi dice no entender porqué El Cacique le ha 'bailado el indio' para cumplir con un deber, con una obligación. 'Es que no me está regalando nada, todo lo que reclamo es porqué lo he trabajado y porque me lo he ganado', precisó.
Indicó que sin incluir honorarios de abogados, Diomedes Díaz le debe una suma aproximada a los 35 millones de pesos producto de su liquidación tras 17 años de prestación de servicios.
POBRE, PERO FELIZ. Pero mientras la plata le llega, Pupi Benedetti trabaja para el sostenimiento de su familia vendiendo rifas de un reconocida razón social en Santa Marta y organizando uno que otro evento musical. El complemento para el soporte familiar es su mujer, Blanca Flor Castellanos, quien le suma algunos pesitos al hogar con su oficio de modista.
En la casa del 20 de Julio, distinguida porque en su frente se insinúa un árbol de mango, vive con sus hijos Germán de Jesús, Darwin Johan y Keider Andrés.
'Gracias a Dios nunca me ha faltado un plato de comida, pero indiscutidamente si El Cacique así lo hubiere querido, de seguro las cosas me serían mucho mejor’, anotó.
Agregó que aunque pobre, es un hombre feliz porque tiene el amor de su familia y el aprecio de los amigos que han visto en él a una persona solidaria.
AQUELLOS RECUERDOS. Durante la visita que EL HERALDO le hizo a su casa, Germán Benedetti rememoró algunas de las etapas que vivió al lado de Diomedes Díaz, las que llamó 'épocas doradas que guardo celosamente en un sitio especial de mi corazón'.
Por ejemplo, los viajes que hizo a Estados Unidos, México, Venezuela, Holanda, Aruba, Puerto Rico, Panamá y Cuba. Los aplausos que recibía el grupo de sus seguidores, las atenciones que les brindaban y la comida internacional que degustaban.
Recordó en Nueva York el día que con Juancho Roys, Maño Torres e Isaac Carrillo, treparon las torres gemelas. Diomedes no estaba en el mismo sitio porque prefirió quedarse en el hotel de Manhattan.
También llegó a su mente la fiesta de los 15 años de la hija de Samuel Alarcón, celebrada en el Hotel de El Prado, en la que como recuerdo, le dieron un bolígrafo 'finísimo' el cual conserva.
'Yo estimo mucho al Cacique, pero ¿quiere que le diga la verdad?... él ha sido un ser humano sufrido, que ha sido golpeado sentimentalmente por las mujeres', precisó.
Pupi reitera que se siente amigo de Diomedes, que lo admira, pero que por favor le pague.
Como es conocido, el Juzgado Cuarto de Valledupar ordenó el embargo de los ingresos que por los bailes de Carnaval recibiría el cantante en fallo de una demanda que hace más de cuatro años interpuso Benedetti.
Por Agustín Iguarán
Santa Marta


