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El cilantro es una hierba aromática ampliamente utilizada en distintas gastronomías. Y cómo no si da un sabor sabroso.

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Su presencia en sopas, guisos, arroces y salsas no es casualidad porque además de aportar un sabor fresco e intenso, ofrece un interesante valor nutricional. Contiene vitaminas A, C, E y K, varias del grupo B y minerales como calcio, magnesio, potasio y fósforo.

Freepik Puede separar y lavar las hojas. Secarlas perfectamente y guardarlas en una bolsa o frasco hermético y congelarlas. Le puede durar hasta 3 meses.

Sin embargo, es una planta delicada que se deteriora con rapidez si no se almacena correctamente. Para evitar que se marchite en pocos días, existen distintas estrategias que permiten prolongar su vida útil y conservar tanto su aroma como sus propiedades.

Una de las formas más efectivas consiste en tratarlo como si fuera un ramo. Tras retirar hojas dañadas y restos de tierra, lávalo con abundante agua y sécalo ligeramente. Luego colócalo en un recipiente alto con agua, dejando solo los tallos sumergidos.

Puede mantenerse a temperatura ambiente si se consumirá pronto, pero para mayor duración conviene refrigerarlo y renovar el agua cada 24 o 48 horas. Con este sistema puede conservarse hasta dos semanas.

Existen envases diseñados específicamente para hierbas frescas. Estos sistemas regulan la humedad y la ventilación, permitiendo que cilantro, perejil o albahaca permanezcan en buen estado incluso durante tres semanas.

ILONA SHOROKHOVADebe secar muy bien el cilantro para guardarlo

Otra alternativa es mezclar el cilantro picado con sal. Después de lavarlo y secarlo completamente, trocee hojas y tallos y combínalos con sal común (dos cucharadas por cada media taza de hierba). Guarde la mezcla en un frasco hermético dentro del frigorífico.

Esta preparación funciona como condimento y, al mismo tiempo, ayuda a conservar el sabor del cilantro durante más tiempo.

Si no se va a usar en el corto plazo, congelarlo es una buena decisión. Para hacerlo correctamente:

  • Hierva agua y sumerge el cilantro durante unos segundos.
  • Páselo inmediatamente a un recipiente con agua fría y hielo para detener la cocción.
  • Séquelo con cuidado.
  • Sepárelo en porciones y guárdelo en bolsas herméticas antes de llevarlo al congelador.

Si prefiere un método sencillo, lave y seque bien el cilantro, envuélvalo sin apretarlo en papel de aluminio o en un paño limpio y consérvelo en la nevera. Así puede mantenerse en buen estado entre siete y doce días.