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El Nobel de la Paz honra a 'todas las mujeres' víctimas de violencia sexual, consideró la yazidí Nadia Murad, quien sufrió en su propia piel la esclavitud sexual por parte de los yihadistas, tras ser recompensada con el premio este viernes.

'Significa mucho, no solo para mí sino para todas las mujeres de Irak y de todo el mundo', dijo la iraquí, de 25 años, por teléfono al sitio web del premio Nobel, con el que fue galardonada junto al médico congoleño Denis Mukwege.

'No me resultó fácil hablar de lo que me ocurrió porque no es fácil, especialmente para las mujeres en Oriente Medio, decir que fuimos esclavas sexuales', destacó.

Como miles de niñas y mujeres yazidíes, una comunidad de Irak a la que los yihadistas consideran herejes, Nadia Murad fue convertida en esclava sexual por el grupo Estado Islámico (EI) en 2014, hasta que logró escaparse.

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'Este premio me dice que las voces de todas esas pequeñas comunidades que son perseguidas son escuchadas', añadió en su declaración, realizada en kurdo y traducida por su compañero.

'Esperamos que sea una voz para todas las mujeres que sufren violencia sexual en muchos otros conflictos', añadió.

Nadia Murad, quien actualmente es embajadora de la ONU para la Dignidad de los Sobrevivientes de Trata de Personas y que perdió a su madre y seis hermanos a manos del EI, milita por que las persecuciones contra los yazidíes se consideren genocidio.

La joven iraquí y Denis Mukwege, ginecólogo que trata a las mujeres víctimas de violencia sexual en República Democrática del Congo, recibieron este viernes el premio Nobel de la Paz 'por sus esfuerzos para poner fin al uso de la violencia sexual como arma de guerra'.

'Reconocimiento al sufrimiento'

El ginecólogo Denis Mukwege, uno de los dos laureados con el premio Nobel de la Paz, dedicó este viernes el galardón 'a las mujeres de todos los países víctimas de conflictos y enfrentadas a la violencia diaria'.

'Este premio Nobel supone un reconocimiento del sufrimiento y de la falta de una reparación justa a favor de las mujeres víctimas de violaciones y de violencia sexual en todos los países del mundo y en todos los continentes', dijo en una breve declaración ante la prensa en su hospital de Panzi, en Bukavu, en el este de la República Democrática del Congo (RDC).

'Es un paso importante hacia esta reparación tan esperada que le debemos a esas mujeres que tanto sufrieron', añadió, y dijo esperar que el premio pueda ayudar a las víctimas en zonas de conflicto.

Mukwege se declaró 'honrado' por compartir su premio con la yazidí Nadia Murat, 'con quien comparto esta lucha'.

'Fui testigo durante casi 20 años de crímenes de guerra contra las mujeres, jóvenes, niñas, bebés', recordó el doctor, quien afirma haber operado a unas 50.000 mujeres víctimas de violencia sexual en Kivu, en el este de República Democrática del Congo.

'Me gustaría decirles que, con este premio, el mundo las escucha y rechaza la indiferencia. El mundo se niega a permanecer de brazos cruzados frente a su sufrimiento', aseguró a las mujeres víctimas.

Defienden valores comunes: ONU

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, felicitó el viernes al médico congoleño Denis Mukwege y a la yazidí iraquí Nadia Murad por recibir el PremioNobel de la Paz, diciendo que ambos defienden 'los valores comunes' de Naciones Unidas al 'defender a las víctimas de violencia sexual en conflicto'.

'Como embajadora de la Buena voluntad para la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito desde 2016', Nadia Murad, 'ha buscado el apoyo a las víctimas de la esclavitud sexual y el tráfico humano y justicia para los perpetradores', dijo Guterres en un comunicado.

'Su poderosa defensa (...) ha ayudado a establecer una investigación vital de las Naciones Unidas sobre los desgarradores crímenes que ella y muchos otros han sufrido'.

De Mukwege, Guterres destacó que 'a pesar de las amenazas regulares a su vida, él creó el Hospital Panzi en la República Democrática del Congo, un refugio para el maltrato'.

'Como un cirujano experto y sensible, no solo reparó cuerpos destrozados sino que también restauro la dignidad y la esperanza', dijo.