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De imprescindibles pioneros como Chuck Berry a auténticos genios de la comedia como Jerry Lewis, el cine y la música vieron también cómo en 2017 fallecieron estrellas de la talla de Fats Domino, Tom Petty, Roger Moore, Jonathan Demme o Jeanne Moreau.

Resulta difícil medir el impacto y la huella en el rock and roll de Chuck Berry, uno de los primeros mitos de este estilo de música efervescente y juvenil que cambió de raíz la música popular en el siglo XX.

Autor de temas inolvidables como Johnny B. Goode o Maybellene, Chuck Berry falleció a los 90 años en su domicilio a las afueras de San Luis (MO).

Como también es imposible cuantificar el peso que para la comedia disparatada de muecas, tropiezos, equívocos y disfraces tuvo Jerry Lewis, uno de los máximos exponentes de este estilo, que murió a los 91 años.

En un registro completamente diferente, el de la elegancia y la finura de todo un agente 007, el cine lloró también la pérdida a los 89 años del británico Roger Moore, protagonista de Live and Let Die (1973) y The Spy Who Loved Me (1977) y el actor que más veces se puso en la piel de James Bond.

Otro ilustre y respetado intérprete inglés como John Hurt, conocido por largometrajes como Alien (1979) o The Elephant Man (1980), sucumbió al cáncer a los 77 años.

Era un actor de culto, al igual que Jeanne Moreau, musa de la Nouvelle Vague y mito del cine francés, una enigmática actriz y cantante que trabajó casi hasta el final de sus 89 años.

Con 73 años, nos dejó Jonathan Demme, director de The Silence of the Lambs (1991) una de las tres películas -junto a It Happened One Night (1934) y One Flew Over the Cuckoo's Nest (1975), que han ganado los cinco Óscar considerados más importantes: mejor película, director, actor, actriz y guion.

Mientras que el cine de terror dijo adiós a dos brillantes maestros del género como George A. Romero (Night of the Living Dead, 1968) y Tobe Hooper (The Texas Chain Saw Massacre, 1974; y Poltergeist, 1982).

Martin Landau, ganador del Óscar por la cinta Ed Wood (1994) fue otro de los rostros conocidos que se fueron en 2017, un año que despidió a otros artistas de la pequeña y la gran pantalla como Harry Dean Stanton, Miguel Ferrer, Emmanuelle Riva, Anita Pallenberg, Bill Paxton, Frank Vincent o Michael Nyqvist.

A los melómanos de medio mundo les rompió el corazón el inesperado fallecimiento a los 66 años de Tom Petty, un enorme exponente del rock estadounidense más intenso y apasionado y el autor de himnos como American Girl y Free Fallin.

Los fans del sonido atormentado del grunge tuvieron que despedir a Chris Cornell, cantante de Soundgarden o Audioslave, que se suicidó a los 52 años en Detroit (EE.UU.).

Amigo íntimo de Cornell y líder de la banda superventas de ‘nu metal’ Linkin Park, el vocalista Chester Bennington también se quitó la vida a los 41 años en Los Ángeles.

De un estilo totalmente diferente, maestro del piano más juguetón de los inicios del rock, Fats Domino, firmante de canciones para la eternidad como Blueberry Hill, murió a los 89 años en su amada y natal Nueva Orleans.

No faltaron los motivos para que los fans del rock echaran alguna lágrima ya que 2017 despidió a los conocidos guitarristas Gregg Allman, de Allman Brothers Band; Malcolm Young, de AC/DC; J. Geils, de The J. Geils Band, y Walter Becker, de Steely Dan.

Magín díaz

El compositor bolivarense falleció a los 96 años en Las Vegas, a causa de una complicación respiratoria. La muerte le llegó tras ganar su primer premio Grammy Latino. Llamado ‘Orisha de la Rosa’, Magín es uno de los representantes más importantes del folclor nacional. Este mismo año fue el merecedor del premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura. En Gamero, donde nació, aprendió a cantarle a la vida y la cotidianidad, a través de piezas como ‘Rosa’, ‘El Lobo’, y ‘Me amarás’.

Martín Elías

El sorpresivo y temprano fallecimiento del cantante vallenato, de tan solo 27 años, conmovió a todo el país. Martín Elías, heredero musical de Diomedez Díaz, perdió la vida en un accidente de transito el 14 de abril.

En su trayectoria musical grabo 10 producciones: ‘Una nueva historia’ (2007), ‘Marcando la diferencia’ (2008), ‘Cosa de locos’ (2009), ‘El terremoto musical’ (2011), ‘Homenaje a los más grandes del vallenato’ (2011), ‘El boom del momento’ (2012), ‘La historia continúa’ (2014), ‘Imparables’ (2015), ‘Entre Díaz y canciones’ (2015) ‘Homenaje a los grandes, Volumen II’ (2016). A lo largo de su carrera puso a sudar ‘La gota’ a su fanaticada y sacudirla con ‘El terremoto’, canciones que le valieron, en sus inicios como artista, ser considerado una de las promesas de la ‘nueva ola’ del vallenato.

‘Rocky’ Valdes

Rodrigo ‘Rocky’ Valdes falleció a los 70 años tras sufrir un infarto. El boxeador cartagenero hizo historia en Colombia al obtener dos veces el título mundial de boxeo de peso mediano. Valdés debutó un 25 de octubre de 1963, en Cartagena, cuando aun no cumplía los 17 años y se enfrentó con Orlando Pineda. En su vida profesional el boxeador hizo 73 peleas, de las cuales ganó 63, y en 43 se impuso por nocaut, perdió ocho y empató dos.

Elkin RamÍrez

El titán del rock colombiano murió a los 54 años el 29 de enero en la Clínica Las Américas de Medellín. El vocalista de Kraken se encontraba internado desde el 24 de diciembre por complicaciones de una operación que se realizó en 2015. Kraken fue su proyecto por 30 años y junto a la agrupación publicó nueve álbumes de estudio. Antes de recaer en su enfermedad, salió a la luz ‘Kraken VI: Sobre esta tierra’, su última producción, que fue lanzada en septiembre de 2016.

Gilberto Altamar

Más conocido como Gil Altamar, el intérprete de ‘El Gallo Giro’ falleció el 12 de septiembre a los 69 años tras sufrir un paro cardiorespiratorio. Altamar fue una de las primeras voces de millo en acompañar al maestro ‘Ramayá’ e hizo parte del grupo ‘Son pa’ parrandear’ junto al flautista Javier Jiménez, con quien pegó su himno carnavalero en 1984, autoría de Eduardo Dávila Santiago. El interprete, oriundo de Sitionuevo, Magdalena, se había retirado de los escenarios en 2010.

Marcos Coll

El 6 de junio murió a los 81 años el único goleador olímpico en la historia de los mundiales en la Clínica Bonnadona, de Barranquilla. Marcos Coll había permanecido varios días en delicado estado de salud. Su carrera comenzó en 1952 en el Sporting de Barranquilla y en 1962, durante el Mundial de Chile fue cuando pasó a la historia. Estuvo en diversos equipos nacionales, entre ellos el Junior de Barranquilla, donde finalmente se retiró.