Mirla Pérez y Ronald Ibarra cerraron el domingo de Carnaval dos horas y media antes de lo acostumbrado su tienda ‘Los naranjitos’ en el corregimiento de Carreto.
Allí en esa población de Candelaria, sur del Atlántico, subieron a dos motos hasta Sabanalarga junto a su hijo Jesús Gregorio, de seis años.
En la plaza del municipio abordaron un bus hasta Baranoa hacia la sede de la Banda Departamental rumbo a cumplir uno de los sueños de su hijo que desde los cuatro años toca acordeón en el centro cultural 'Ayúdame a ser un artista', que dirige el músico Guillermo Lara.
Este periplo de la pareja tenía un motivo 'poderoso' como lo señala Mirla: Jesús quería tocar el acordeón con Silvestre Dangond, uno de sus ídolos del vallenato y quien se presentaba en el Festival de Orquestas que organiza Hilton Escobar, director de la Banda Departamental.
A las 10: 30 de la noche en el lugar había por lo menos 10.000 personas, según cifras de Escobar.
Por la hora, Mirla, oriunda de Corozal, Sucre, y Ronald, nacido en Manatí, Atlántico, tenían el temor de ser amonestados por llevar a un niño a un lugar en donde los adultos bailaban y consumían licor.

Se referían al Código de Policía, pero al final lograron un permiso e incluso el apoyo de un uniformado.
'No me importa si me despiden, pero yo vi a ese pelao en un video con Iván Zuleta. Ese pelao se sube hoy a tarima con Silvestre', les confesó el policía al referirse a la noche en que Jesús tocó con el rey vallenato perteneciente a la dinastía Zuleta.
Con ayuda del policía y de uno de los colaboradores de Dangond, se situaron a un lado de la tarima. 'Jesús no soltaba el acordeón, por eso lo mostrábamos a la tarima para que Silvestre lo viera', confiesa Mirla.
'¡Silvestre, el niño quiere tocar!', gritaba la pareja. Y el público empezó a presionar.
En el momento en que Silvestre cantaba 'Niégame tres veces', se dio entonces lo esperado por meses: el intérprete vallenato invitó a Jesús a tarima.
En el video se observa la sorpresa de Silvestre quien no dejaba de felicitarlo e incluso bromeó con su acordeonero Lucas Dangond por la forma en que el pequeño tocaba el acordeón. 'Jesús eres un verraco, ni nervioso te pusiste, estás como un kikí', le dijo el artista urumitero.

Jesús cumplió otro de sus sueños musicales porque ya había ocurrido lo mismo con Beto Zabaleta, Poncho Zuleta, Rafael Santos e Iván Zuleta.
'Todos han sido muy especiales con mi hijo. Es que desde los cuatro años está tocando el acordeón porque quiere ser tan grande como ellos', narró emocionada Mirla, en diálogo con EL HERALDO.
Con autorización de sus padres, Jesús contó a los periodistas de esta casa editorial que se emocionó cuando Silvestre lo felicitó y le estampó un beso. 'Yo no me puse nervioso, siempre lo miraba a él', contó el pequeño acordeonista que quiere llegar a ser tan grande como otro de sus ídolos: el fallecido Juancho Roys.
También contó que el tema 'Niégame tres veces' que interpreó en tarima con Silvestre se lo sabe desde hace varias semanas. 'Yo me lo sé y por eso lo quería tocar con él', añade emocionado.
En ese sentido, Mirla confiesa que fue Ronald quien le inculcó el amor por la música de acordeón. '´Él no se cansa viendo los videos de Juancho Roys con Diomedes Díaz. Ya tiene dos acordeones', asegura.
Jesús y el resto de integrantes del centro cultural 'Ayúdame a ser artista' están próximos a terminar la grabación de una producción musical que dirige el maestro Guillermo Lara a quien los Ibarra Pérez consideran el segundo padre para su hijo.

'El profesor Lara ha sido muy especial, siempre lo ha apoyado. Por eso vamos a Sabanalarga para que Jesús reciba sus clases, aunque aqui tiene a su tutor Dídier Antonio Rodríguez, a quien además la Gobernación del Atlántico le entregó un acordeón.
Lara asegura que en la Fundacion Comunitaria Ayúdanos a Ayudary el centro cultural Ayúdame a ser un artista lleva tres años inculcando el amor por la música a 100 niños de escasos recursos entre los 4 y 14 años. El más pequeño es Jesús.
El maestro Lara, oriundo de Salamina pero con 30 años de residencia en Sabanalarga, les enseña acordeón, piano, percusion y guitarra. 'Tenemos el apoyo de los padres de los niños con los que hacemos rifas para sostenernos, pero uno de los padrinos es el gerente del Área Metropolitana de Barranquilla, Jaime Berdugo.
'Él es el padrino de uno de mis hijos y de los niños de nuestra fundación. Con ellos vamos a llegar bien lejos', confiesa Lara, que además destaca la grabación del CD con 33 temas vallenatos. 'Tenemos nuestro propio estudio de grabación', añade orgulloso.

En el barrio San Roque de Carreto, Jesús Gregorio empezó a ser famoso después de tocar el acordeón para Silvestre. Y en la tienda ‘Los naranjitos' la clientela se multiplicó porque todos quieren conocer al niño prodigio del acordeón que ahora tiene otro sueño: asistir al próximo Festival de la Leyenda Vallenata.





















