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Recorrieron las calles de Barranquilla, cautivaron a sus espectadores con sus perfectos acabados, se robaron las portadas de la prensa en sus respectivos años y embellecieron a las reinas en dos importante eventos del Carnaval de Barranquilla. Esas fueron las funciones que cumplieron los trajes de coronación de cada soberana, quienes aún los conservan como el más valioso tesoro. Sin embargo, los extremos cuidados quedarán a un lado en este Carnaval, pues este 2017 los trajes serán lucidos en la Vía 40; tal vez con ajustes, pero con la misma función de antes: despertar sonrisas.

'Esta Batalla de Flores será la más especial e inolvidable de todas', expresa Andrea Jaramillo Char, reina del Carnaval en el año 2012, pues considera que reunir a gran parte de las exreinas es un acto que llenará de alegría a los barranquilleros y les traerá gratos recuerdos de los carnavales anteriores.

Es así como la moda de los 90 se encontrará con la actual para desfilar este 25 de febrero en la Batalla de Flores, como parte de la celebración del aniversario 25 de Carnaval S.A.

Los kilos de más y los ajustes de algunos detalles no serán impedimento para volver a lucir esta prenda tan especial. 'Todas estamos tomando sopita para poder entrar nuevamente en los vestidos', confiesa Marcela Dávila, reina de las carnestolendas en el año 2011. Detalla, además, que solo algunas podrán reaparecer en las carrozas, pues otra gran parte de ellas se encuentra fuera del país.

Anécdotas

Los agites tras bambalinas provocan curiosos relatos, como le sucedió a Andrea Jaramillo Char, quien rompió la corredera del traje de coronación poco antes de salir al escenario, pero eso no fue impedimento para vivir su noche, pues contaba con broches adicionales. Durante su acto, Jaramillo personificó a la reina del tambor, que en africano es Malkia Tambó, como fue denominado su show.

Por su parte, Daniela Cepeda Tarud, soberana en el 2013, cuenta –entre risas– que el día de su coronación pensó que había finalizado la puesta en escena, cuando realmente aún le faltaba un ritmo por bailar, por lo que corrió hasta el vestier para sacar su último vestido y cerrar el evento.

Otras anécdotas que no se les escapan a las reinas con estos trajes son en la Batalla de Flores, donde se olvidan de lanzar las flores al público, terminan el desfile con el vestido incompleto, entre otros impasses.

¿Cómo lo conservan?

'Un arte', así describen las reinas del Carnaval de Barranquilla la labor de conservar los trajes que lucieron cuando fueron las protagonistas de una de las festividades más importantes del país.

Con extremas medidas de cuidado, las soberanas han logrado mantener casi intactas las perlas, plumas, colores y curiosos detalles de estos magníficos vestidos. Cada reina hace uso de sus propias estrategias para conservar el vestuario de su coronación. Entre los métodos de cuidado están la creación de refugios sin entrada de la luz solar y mantenerlos en bodegas a temperaturas apropiadas.

Sin embargo, a medida que va pasando el tiempo se vuelve más compleja la labor de mantener las prendas, pues varios factores amenazan su condición, por lo que las reinas deben saber qué elementos utilizar para su cuidado (ver infografía).

'El tiempo, la humedad, el calor y las polillas son amenazas que no perdonan a los trajes. No les importa quién los hizo, cuánto los quieres y si fue de Bando o coronación', expresa Julie De la Rosa, reina del Carnaval en el año 1999.

Revela que el diseñador Alfredo Barraza le enseñó un secreto que ha aplicado para mantener relucientes sus más preciados vestidos. 'Se envuelven en una bolsa plástica, se meten en una caja, la caja se envuelve en plástico, y por último se forra completamente con bolsa de basura negra. Así no le entra luz, ni aire, ni nada', explica.

Confiesa que 'es un dolor de cabeza sacarlos y volverlos a guardar, pero así se mantienen en perfectas condiciones'.

Pero además de los anteriores hay otros métodos usados por las reinas, como apartarlos en cuartos donde solo sean guardadas estas prendas a una temperatura adecuada y aislados de la luz solar.

Fotos archivo EL HERALDO

Los 25 trajes

Desde 1992 hasta 2016, cada reina impuso su estilo y lució un traje acorde a lo que quería transmitirle a su público durante su mandato. De esta manera, los diseñadores cumplieron los deseos de las reinas, construyendo prendas llenas de detalles, sentimientos y mensajes.

Ahora, los vestidos son una pequeña máquina del tiempo, como expresa Julie De la Rosa. 'En sus hilos quedó la alegría compartida, los besos o abrazos dados y recibidos, el sudor del bailoteo inagotable y del calor barranquillero. Definitivamente, nadie me quita lo bailao', dice.

Lo que será este año

Entre tanto, la reina del Carnaval 2017, Stephanie Mendoza, siente que 'este año va a ser una Batalla de Flores diferente', por lo que tiene muchas expectativas.

Cuenta que las ex reinas del Carnaval que desfilarán junto a ella fueron mujeres que admiró durante años y que fueron su ejemplo para reinar las fiestas del Carnaval. Asimismo, considera que el público barranquillero estará agradecido por 'el regalo de llevarle a la Vía 40 a sus reinas'.

En cuanto a su show de coronación, comenta que estará enfocado en un tributo al Río y al mar, como ocurrió en el espectáculo de su Lectura del Bando, donde los ritmos, costumbres y las leyendas del Departamento y de la Región Caribe navegaron en el escenario.

En cuanto a su vestido de coronación, la reina dice que 'se trata de una sorpresa', por lo que no dará detalles previos y esperará hasta que su traje salga en escena el próximo 23 de febrero.