La compañía Canacol Energy busca cancelar un total de 19 contratos de gas en Colombia, elevando riesgos de abastecimiento y presión sobre precios. La petición, según reveló El Tiempo, fue presentada ante el Tribunal del Banco del Rey de Alberta, en el marco de un proceso de reorganización financiera que la compañía inició a finales de 2025.
La solicitud incluye incertidumbre en un sistema que depende de contratos de largo plazo para garantizar la oferta.
Dentro de ello, algunos expertos manifestaron que la decisión no solo tiene implicaciones contractuales, sino que también refleja tensiones en la oferta de gas en el país. Así mismo, dicen que la eventual terminación de contratos de largo plazo cambiaría la dinámica del mercado y trasladaría parte del suministro hacia esquemas más flexibles y con mayor variación en precios.
“El proceso de insolvencia de Canacol Energy está generando riesgos más amplios para el sistema energético de Colombia, ya que la empresa busca cancelar contratos de suministro de gas que sustentan la demanda eléctrica e industrial”, expresó Sergio Cabrales, profesor y consultor del sector minero energético.
Hay que señalar que esta noticia se da en un contexto en el que la oferta local ha venido disminuyendo. La reducción en la producción limita la capacidad del sistema para responder a incrementos en la demanda o a contingencias operativas.
El exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta advirtió que esta situación podría derivar en un apagón eléctrico, dado que el país depende del respaldo de la generación térmica, la cual requiere gas para operar.
“Al ser esta compañía el segundo proveedor más importante después de Ecopetrol, con el 17 % del mercado, su incumplimiento dejaría un vacío difícil de suplir, considerando que la planta regasificadora de Cartagena opera actualmente al límite de su capacidad. Además, se prevé que el gas disponible se comercialice en el mercado diario a precios significativamente más altos”, expresó Acosta.
Acto seguido, Cabrales enfatizó que la eventual terminación de contratos traslada el suministro al mercado diario, con mayor volatilidad y precios potencialmente más altos para los distribuidores y los usuarios finales.
“La medida refleja restricciones estructurales de oferta, asociadas a la caída de la producción, el agotamiento de campos maduros y resultados exploratorios inferiores a lo esperado. El riesgo sistémico aumenta en un contexto de alta dependencia del gas para la generación térmica, especialmente ante un posible fenómeno de El Niño y las limitaciones en la capacidad de importación”, socializó Cabrales.
Dice el experto que la exposición a penalidades contractuales asciende a aproximadamente USD380 millones, incluyendo el suministro a mercados regulados y no regulados.
Las empresas afectadas incluyen Gases del Caribe, Surtigas, Enel Colombia, Cerro Matoso y Gases de La Guajira, entre otras.
En suma, las voces de analistas, Gobierno y consumidores resaltan una advertencia que “el costo de una mala decisión puede ser mayor que el del conflicto inmediato”.
“Si se subestima el problema, el país podría enfrentar tarifas más altas, menor confiabilidad y mayor dependencia externa. Si se sobrereacciona, también se corre el riesgo de deteriorar el clima de inversión y encarecer el gas a futuro. La solución exigirá una lectura fina del marco contractual, disciplina regulatoria y una estrategia de abastecimiento que reconozca la nueva realidad del mercado colombiano”, afirmaron expertos.
En esa misma línea, gremios como la Asociación Colombiana de Minería (ACM), en cabeza de su presidente Juan Camilo Nariño, señaló que Colombia necesita seguridad jurídica y confiabilidad para sostener su aparato productivo.
“Decisiones de este tipo enmvían una señal muy negativa. Aquí debe primar el respeto por los contratos, la institucionalidad colombiana y la protección de una operación que no puede detenerse sin consecuencias graves e irreversibles”, destacó el dirigente gremial en defensa de una de las compañías fuertemente afectadas por riesgo de terminación de suministro de gas de Canacol Energy como Cerro Matoso.
EL HERALDO intentó hablar con más dirigentes gremiales, pero optaron por la prudencia hasta que se aclaren varios puntos por analizar.





















