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El presidente Gustavo Petro se pronunció este martes 7 de abril mediante cadena nacional para referirse al alza de tasas de interés aprobada por el Banco de la República el pasado 31 de marzo, que fijó la tasa de intervención en el 11,25%.

Durante su intervención, el mandatario expuso las consecuencias que, según su Gobierno, esa medida tendría sobre el gasto social del Estado y anunció que el Ejecutivo no participará en la Junta Directiva del Emisor.

637.000 adultos mayores perderían acceso a bonos pensionales

En su discurso, el presidente Petro vinculó directamente el alza de tasas con la reducción de recursos disponibles para programas sociales. Según explicó el mandatario, el encarecimiento del costo de la deuda interna obligaría al Estado a destinar una mayor proporción del presupuesto al pago de intereses, en detrimento de compromisos previamente adquiridos con la población más vulnerable.

El ejemplo que utilizó fue el de los bonos pensionales: “Ese encarecimiento de la tasa de interés hecha por el Banco de la República nos lleva a que, por ejemplo, 637.000 ancianos de la tercera edad, en las fechas posteriores que podríamos entregar como bonos pensionales, se vean afectados. 637.000 adultos es mucha gente pobre”, afirmó el mandatario.

El 84% del beneficio va al sector financiero

Petro también presentó cifras con las que el Ejecutivo argumenta que la política de tasas altas favorece de manera desproporcionada al sector financiero. De acuerdo con los datos expuestos por el Gobierno, el 84% del beneficio generado por el crecimiento de la tasa real de interés se concentraría en bancos comerciales y fondos extranjeros tenedores de deuda pública.

Frente a ese punto el primer mandatario enfatizó: “Unos ganan, otros pierden. Aquí ya vemos cómo pierden los pobres. Los dueños de los bancos se mueven en dos formas: por el crédito que entregan los bancos y porque son dueños de los títulos de deuda pública del Gobierno Nacional. Si este crece, crecen sus utilidades. El efecto del Banco de la República va hacia banqueros extranjeros y bancos comerciales”.

Además, el Ejecutivo señaló que el gasto adicional en intereses de la deuda equivaldría al 97% del presupuesto total del Ministerio de Ambiente.

El Gobierno formaliza su retiro de la Junta Directiva del Banco de la República

Petro anunció que el Gobierno nacional formalizó su retiro de la Junta Directiva del Banco de la República, decisión que presentó como respuesta a lo que, en sus términos, calificó como una falta de coherencia del Emisor frente a la realidad social del país. En paralelo, el mandatario revisó a la baja las proyecciones de crecimiento económico para Colombia, que pasaron del 2,9% al 2,6%.

En el mismo discurso, el presidente destacó que durante su administración la inflación de alimentos se redujo desde niveles cercanos al 23% hasta rangos de entre el 1% y el 2%, lo que, según el Ejecutivo, contribuyó a la reducción de la inflación general del país.

El Ejecutivo activa subsidios y créditos para el agro y las pymes

Como respuesta a este escenario, el Gobierno anunció un conjunto de medidas dirigidas al sector agropecuario y a las pequeñas y medianas empresas. Entre ellas se incluyen subsidios para fertilizantes y créditos con tasas compensadas, con el objetivo declarado de sostener lo que el Ejecutivo denominó la “economía real”.

El presidente cerró su intervención con una declaración directa: “Los ordeno como presidente: la crisis no la van a pagar los pobres”.

Petro advierte que el alza del petróleo frena la transición productiva del país

El mandatario también se refirió al impacto del contexto geopolítico internacional. La tensión entre Irán y Estados Unidos ha llevado el barril de petróleo Brent por encima de los 100 dólares, una situación que, aunque incrementa los ingresos del país por exportaciones, Petro calificó de negativa en términos estructurales: “Es muy negativo porque detiene lo que veníamos haciendo muy bien, que era reemplazar petróleo por agricultura e industria, que es mucho más intensivo en puestos de trabajo”.

A esto se agrega que el equipo económico del Gobierno monitorea la posible llegada de un fenómeno climático de alta intensidad, denominado internamente como “superniño”, que podría presionar los precios de los alimentos durante el segundo semestre del año.