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No fue la mejor noche, pero ya está jugando otra vez. El colombiano José Quintana regresó al montículo con los Rockies de Colorado, pero no logró evitar la derrota 3-1 ante los Astros de Houston, en juego disputado la noche del miércoles ante 28.298 espectadores en Daikin Park, en la ciudad de Texas.

El zurdo no tuvo su mejor salida, afectado por problemas de control desde el inicio. En apenas su primera entrada, otorgó boletos a los tres primeros bateadores que enfrentó, reflejando la falta de ritmo tras su paso reciente por la lista de lesionados.

Quintana trabajó durante 3.2 innings, en los que permitió tres carreras, con apenas tres imparables, pero cuatro bases por bolas que terminaron marcando la diferencia en el compromiso.

“Estaba perdido al principio”, reconoció el colombiano, quien agregó que tuvo que enfocarse en competir y atacar la zona para poder mantenerse en el juego.

Pese a las dificultades, logró recomponerse y extender su labor hasta la cuarta entrada, evitando que el daño fuera mayor en un inicio complicado.

Más allá de algunos destellos con su repertorio —especialmente su recta y cambio—, Quintana volvió a evidenciar problemas de comando, una constante en sus dos aperturas esta temporada.

El colombiano utilizó principalmente su recta de cuatro costuras (29 lanzamientos de 75), complementándola con cambio, sinker y slurve, pero tuvo dificultades para cerrar conteos y dominar a los bateadores en situaciones de dos strikes.

“Necesito hacer ajustes”, admitió el serpentinero colombiano.

“Fue una batalla. No me sentí al 100%, pero quería quedarme ahí y ayudar al equipo”, afirmó.

Para Quintana, esta salida representa un paso más en su proceso de recuperación y ajuste tras la lesión en el tendón de la corva derecha.

Aunque el resultado no fue favorable, el cuerpo técnico valoró su capacidad para competir en una noche en la que no tuvo su mejor repertorio, confiando en que con más aperturas pueda recuperar su nivel habitual en las Grandes Ligas.

Tras la salida de Quintana, el relevo de Colorado respondió con solidez. El derecho Tanner Gordon fue la gran figura desde el bullpen, lanzando cuatro entradas en blanco en su debut de la temporada.

Gordon, recién ascendido desde Triple-A, permitió solo dos hits y ponchó a cuatro rivales, apoyado principalmente en su recta de cuatro costuras y su slider.

“Solo trataba de mantener el juego cerrado y darle oportunidad al equipo”, señaló el relevista, quien recibió elogios del manager Warren Schaeffer por su desempeño.

El daño principal llegó temprano. Houston anotó dos carreras en la primera entrada y sumó una más en el tercer episodio, ventaja que supo administrar hasta el final.

Los Rockies descontaron con una sola carrera, pero no lograron capitalizar más oportunidades ofensivas, cayendo 3-1 en el Daikin Park.