Compartir:

El talento barranquillero sigue cruzando fronteras. Esta vez, el protagonista es Orlando José Palma, quien desde hace más de dos años construye su camino en Australia, donde hoy lucha por consolidarse como jugador profesional de baloncesto.

Leer también: Cartagena recibe al Palmeiras con muestra folclórica

Lo que comenzó como un viaje con otros objetivos, terminó reavivando una pasión que nunca se apagó. Palma llegó al país oceánico con la intención de trabajar, dejando momentáneamente a un lado el deporte. Sin embargo, el llamado del básquet volvió a aparecer.

“Yo llegué hace dos años, dos años y medio a Australia, y quería trabajar al principio, nada de básquet. Pero este último año dije: ‘no, ya voy a empezar a jugar básquet, voy a hacer lo mío’”, contó el barranquillero el conversación con EL HERALDO.

Durante ese proceso, Palma se desempeñó como entrenador, acumulando experiencia y manteniéndose cerca del deporte. “Llevo un año y medio trabajando como entrenador en la NBA Base Football School Australia”, explicó, mientras encontraba el momento ideal para regresar a la competencia.

Leer más: Los jóvenes que ya pisan fuerte en el deporte

Ese punto de quiebre llegó hace apenas seis meses. Decidido a retomar su carrera como jugador, comenzó a entrenar y a competir en torneos locales, donde su talento no pasó desapercibido.

“Empecé a jugar un torneo local y ahí un coach me vio jugando. Él me hizo el contacto, me llamó, me invitó a entrenar con ellos y ahí empecé”, relató.

Hoy, Palma hace parte del equipo Inner West Bulls, donde busca abrirse camino en el baloncesto australiano y seguir creciendo en lo deportivo.

Leer también: La camisa del Junior, un nuevo símbolo de identidad para el barranquillero

El respaldo familiar ha sido fundamental en este nuevo capítulo. A pesar de la distancia, el apoyo desde casa ha sido incondicional, además de contar con la compañía de su hermano en territorio australiano.

“Mi papá feliz, apoyándome, mi mamá también. Ellos saben todo el proceso largo que venía haciendo con el básquet. Mi hermano está aquí conmigo también, me ayudaba a entrenar, entonces no fue un proceso solo”, afirmó.

Ahora, con la oportunidad sobre la mesa, el objetivo está claro: rendir al máximo y dar el salto definitivo al profesionalismo.

“La idea es empezar la temporada de la mejor manera, dar buenos resultados, engranar con el equipo y ver si se puede tener más oportunidades de quedarme aquí en Australia como jugador profesional. Quiero jugármela toda acá”, concluyó.