La Selección Colombia entra en la recta final de su preparación para el Mundial 2026 con una convocatoria que mezcla certezas consolidadas y una que otra apuesta que busca ganarse un lugar en la lista definitiva. Los amistosos ante Croacia y Francia, en territorio estadounidense, no solo representan una exigente prueba ante rivales europeos de élite, sino también el último gran laboratorio de Néstor Lorenzo para afinar nombres, rendimientos y jerarquías dentro del grupo.
El listado de 26 jugadores mantiene la base que ha llevado a Colombia a consolidarse en la parte alta de Sudamérica y asegurar su clasificación al Mundial, pero también introduce matices importantes, con regresos y ausencias que dejan ver que aún hay disputas abiertas en varias posiciones.
En la portería, Camilo Vargas (ha sido titular en 10 de los 11 partidos que lleva el Atlas en este arranque de temporada en México) y el guajiro Álvaro Montero (titular en los 10 partidos que va de la Liga Profesional 2026), de gran presente en Vélez Sarsfield, ratifican su condición de arquero número uno y dos, respectivamente, de ‘la Amarilla’. El tercero sigue siendo David Ospina, que si bien no anda en su mejor ‘performance’ en Atlético Nacional es una apuesta del técnico Lorenzo, que valora no solo su experiencia y capacidad, sino lo que representa dentro del grupo. Se puede decir que, si no pasa nada extraño, estos serán los tres arqueros que el seleccionador llevará a la cita mundialista en Estados Unidos, México y Canadá.
En defensa, Colombia mantiene una columna vertebral reconocible. Dávinson Sánchez llega con regularidad en el fútbol turco —titular indiscutido en el Galatasaray, con 36 partidos jugados en la 2025/2026—, consolidado como líder de zaga, mientras Jhon Lucumí continúa afianzándose en Italia con actuaciones sólidas en Bolonia (34 partidos jugados en este curso, la mayoría de titular). En los laterales, el presente de Daniel Muñoz en la Premier League —pilar indispensable del Cystal Palace— lo posiciona como una de las piezas más confiables del sistema, mientras nombres como Johan Mojica (29 partidos jugados en este curso con el Mallorca) o el regreso de Déiver Machado aportan variantes en el sector izquierdo.

El mediocampo refleja quizá la mayor diversidad de perfiles. Jefferson Lerma se mantiene como el equilibrio táctico del equipo, con cifras constantes en recuperación y duelos ganados en la Premier League, mientras Juan Fernando Quintero vuelve a escena aportando creatividad tras un inicio de año con protagonismo en su club pese al cambio de entrenador (River Plate pasó del ‘Muñeco’ Gallardo al ‘Chacho’ Coudet).
El presente de Jhon Arias vuelve a tranquilizar. El mediocampista cortó de raíz su amarga experiencia en Europa, jugando para el Wolverhampton, para regresar a su zona de confort, el Brasileirao, donde ha vuelto a ser protagonista, esta vez luciendo los colores del Palmeiras, con participaciones directas en goles en este arranque de temporada. También da un respiro el buen momento por el que pasan jugadores con continuidad y protagonismo como el cartagenero Jorge Carrascal, figura del Flamengo, y Gustavo Puerta, titularísimo (24 partidos jugados) con el Racing de Santander en la segunda división del fútbol español.
Preocupa sí un poco el presente de jugadores como Richard Ríos, que apenas vuelve de una lesión y está en ese proceso de retomar su nivel con el Benfica de Portugal y el de Kevin Castaño, criticado en Argentina por su bajo rendimiento en River.
Arriba, el peso ofensivo recae en nombres que atraviesan un momento alto en Europa. Luis Díaz llega como la principal referencia, con un inicio de año destacado en el Bayern Múnich, donde ha sumado goles (22) y asistencias (15) tanto en liga como en competiciones internacionales, consolidándose como uno de los extremos más determinantes del mundo. A su lado, la presencia de delanteros como Luis Suárez —en racha goleadora en Portugal, anotando en lo que va de la temporada 32 goles— ofrece alternativas en el área, mientras otros nombres buscan aprovechar los minutos para meterse en la lista definitiva, como es el caso del barranquillero Rafael Santos Borré (seis goles en este arranque de año con el Internacional de Portoalegre), Jhon Córdoba (14 goles esta temporada con el Krasnodar de Rusia) y Carlos Andrés Gómez (uno de los jugadores más desequilibrantes del Brasileirao, con el Vasco da Gama).
El caso del capitán James Rodríguez es, quizá, el más simbólico y complejo. El capitán regresa tras un periodo irregular marcado por lesiones y poca continuidad, con apenas minutos en el arranque de su etapa en la MLS, lo que lo obliga a utilizar estos amistosos como plataforma para recuperar ritmo competitivo. Su talento sigue siendo indiscutible, pero su estado físico genera interrogantes de cara al Mundial.
Los amistosos ante Croacia y Francia serán, entonces, algo más que simples partidos de preparación. Serán una radiografía del momento real de cada jugador, una última oportunidad para los que buscan convencer y, sobre todo, una confirmación de que la selección Colombia llega al Mundial con una identidad clara, un grupo consolidado y la ilusión de competir de igual a igual frente a las potencias del fútbol mundial.



























