
El nuevo estadio de béisbol de Barranquilla necesitará de la bendición de la MLB para convertirse en un proyecto sólido. Hoy sigue en papel, aún sin presupuesto definido y avanzará en los próximos tres meses para que antes que el alcalde Alejandro Char deje su cargo por lo menos se conozca que firmas lo construirán.
'No lo voy a terminar yo. Este gobierno debe dejarlo listo en su proyecto, avalado por la MLB, con todos los diseños mecánico, eléctrico, hidráulico, la licitación, que debemos adjudicarla nosotros. Así se sabrá cuanto cuesta que no debe ser ni más de $20 mil millones', afirmó ayer Char en la presentación del convenio con la Fedebéisbol, que será garante del proceso de consolidar el diseño, y los primeros conceptos de un especialista de las Ligas Mayores del Béisbol (MLB siglas en inglés).
Murray Cook, representante de la MLB y diseñador de estadios, anunció que trabajará para hacer un estadio con las medidas exigidas por las Grandes Ligas, un campo con un drenaje que soporte los más grandes aguaceros tropicales y un escenario múltiple con protección de su campo y permita celebrar otros espectáculos.
'Este es un escenario bueno que el tiempo le ha pasado factura y quiero poner todo de mí para que las futuras generaciones del béisbol lo disfrute y esté a la altura de futuros eventos internacionales', expresó Murray Cook.
El diseñador estadounidense también trabajará en el centro de entrenamiento del béisbol que se construirá en Juan Mina y del cual la Gobernación del Atlántico ratificó que los 2 mil millones, que tenía previsto aportar para el nuevo estadio, serán para el complejo. 'Es un compromiso del Gobernador Verano de La Rosa', afirmó Enrique Vengoechea, director de Indeportes.
El nuevo estadio, que se propondrá se llame Édgar Rentería Herazo, cambiará su sentido. El ‘backstop’ y el ‘home play’ cambiará de sentido. Su entrada será por la avenida La María, carrera 54. Murray Cook explicó que una de las razones es que el viento que sopla de Norte a Sur favorece a los bateadores y con el cambio de sentido debe favorecer a los lanzadores.
No se busca un estadio de lujo. Una de las propuestas es que se aproveche la infraestructura como el techo de la tribuna de ‘backstop’ y no solo sea para protegerse de la lluvia. Explicó Jimmy Char, presidente de Fedebéisbol, que Murray Cook propone que la estructura disminuya el efecto de la luz solar en los peloteros y a los aficionados.
Una de las necesidades del estadio es que el aforo debe ser de 20 mil espectadores, 12 mil para el ‘backstop’, los ‘dugouts’ serán más amplios y de unos 25 metros de frente, en especial para aquellos juegos donde se pueden presentar equipos con 40 peloteros. Deben estar alfombrados, el estadio podría tener palcos, 60 puestos para periodistas, 4 cabinas para TV y 8 para radio.
Por Nilson Romo Mendoza



























