El Caribe es una tierra bendita, llena de talento y cultura, por ello es la región nacional invitada de honor a la segunda edición del Festival Internacional de Artes Vivas, que se realizará en la ciudad de Bogotá del 27 de marzo al 5 de abril.
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Con participación de grupos de Maicao, Riohacha, Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y Valledupar, y con representantes de los pueblos indígenas Kogui y Wayúu, la región contará con la presencia de 10 obras para mostrar toda su creatividad.
Las obras fueron seleccionadas a través de una convocatoria nacional, que van desde el teatro hasta la danza contemporánea, con propuestas que abordan temas como las tradiciones y los saberes de la región, la violencia, la música urbana y el cuidado y el respeto por la naturaleza, entre otros.
Para Yannai Kadamani Fonrodona, ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, “el Caribe será protagonista de un reencuentro entre territorios, entre tambores, entre nuestros ritmos ancestrales, entre las historias que han forjado nuestra diversidad. Las regiones se toman la capital porque el FIAV Bogotá es de todos y para todos, para que nuestras obras circulen y sigamos demostrando la fuerza creativa de nuestro país”.
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En ese sentido, el actor Fabio Rubiano, uno de los curadores de esta edición, le dijo a EL HERALDO que “una cosa que nos interesa del Caribe es que hay una gran explosión de danza, música, literatura, artes plásticas, pero necesitamos que haya una visibilidad mucho más potente de las artes escénicas y de las artes vivas. Eso para nosotros es primordial. Sabemos que hay y necesitamos que eso se visibilice”.
Asimismo expresó que “queremos hacer mucho ruido con la presencia de estos colectivos acá, para que tengan una visibilidad nacional e internacional”.
Entre los representantes de la región hay agrupaciones reconocidas en la escena nacional, como El Colegio del Cuerpo de Cartagena, creado en 1997 y dirigido por el maestro Álvaro Restrepo, que presentará Suite Akhunov en el Teatro Cafam.
Otra apuesta de danza es Akelarre de la Compañía Apsara, que rinde un homenaje, a través del cuerpo, a las mujeres que han sido perseguidas a lo largo de los siglos por “brujas”, es decir, por tener saberes que se consideran por fuera de las normas hegemónicas. Y lo hace con una mezcla de danza contemporánea, danza afrocolombiana, danza tradicional de la India, teatro, poesía, artes plásticas y música.

Los amantes de la música urbana, por otro lado, podrán disfrutar de Para’o en la raya: territorios inesperados de la champeta, del Laboratorio del Movimiento, una puesta en escena que transcurre en los barrios populares de Cartagena y toma como referente a la champeta, su imaginario, sus estéticas y su entorno social y geográfico.
Finalmente, la danza también estará en las calles de Bogotá con Animeros de la Corporación Cultural Atabaques, un montaje que explora la leyenda de esas personas que están en un limbo, entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
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Diferentes propuestas
Otra de las obras destacadas es Sobrevivientes. Dora, Catalina y Beatriz, de Cofradía Teatral de Barranquilla, una versión libre de la novela En diciembre llegaban las brisas de Marvel Moreno, que se presentará en el Centro Cultural Gimnasio Moderno.
Otra adaptación es Risita descarada y desafiante de La Casa de Al Lado, basada en la obra Riso sacana de canto de boca, del dramaturgo brasilero Gildon Oliveira.
Para quienes están interesados en obras que exploran la violencia y el conflicto armado que vive Colombia, una de las principales opciones es Kaos; destino y muerte, de ‘Sintónimo y Anónimo’, que llega desde Maicao, en La Guajira. Una puesta en escena en la que la vívida actuación teatral, las tamboras en vivo y el canto se unen en el escenario para darles voz a quienes ya no la tienen y así evitar que los olviden.
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Por su parte, Maderos Teatro de Valledupar presentará Fábulas del amor y la tristeza, una serie de piezas dramáticas que configuran un universo entre lo onírico y lo real, en donde exploran múltiples formas del amor, la inocencia, el arraigo y el ego.
Relatos indígenas
El FIAV Bogotá, en su segunda edición, también contará en su programación con puestas en escena que destacan los relatos y las tradiciones de los pueblos indígenas Kogui y Wayúu, con la participación de miembros de las propias comunidades.
Una de ellas es Gonawindúa: el corazón del mundo de Teatro Cenit, realizada gracias a la alianza entre esa agrupación, la Organización Gonawindúa Tayrona y el Resguardo Kogui-Malayo-Arhuaco. Se trata de un poema visual que nació a través de una conversación de dos mundos: el pueblo Kogui y su misión cosmogónica de armonizar y cuidar el planeta, y el teatro, que integra los lenguajes contemporáneos de las artes escénicas para comunicar ese llamado a la salvaguardia de la biodiversidad.
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Por otro lado, Ala’ala y Juyá (poema épico wayúu), de la Corporación Cultural Jayeechi, narra el conflicto entre Ala’ala, el mono Araguato, que roba el poder del agua a Juyá, personificación de la lluvia, quien, junto a su hermana Simit, la comunidad y los animales, busca recuperar el poder del rayo para restablecer el equilibrio.





















