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Los pueblos étnicos de Colombia enfrentan un escenario “crítico” para el ejercicio de sus derechos y su permanencia cultural debido a una combinación de exclusión institucional, control territorial de grupos armados y conflictos relacionados con proyectos de desarrollo, según un informe difundido este miércoles por la Defensoría del Pueblo.

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“El informe evidencia que las afectaciones contra los pueblos indígenas, afrodescendientes, negros, raizales y palenqueros no solo están relacionadas con la violencia y el control territorial, sino también con brechas estructurales que limitan el acceso efectivo a derechos fundamentales como salud, educación, protección y participación”, indicó el organismo en el ‘Boletín de derechos humanos de los pueblos étnicos’.

De las 20 alertas emitidas por la Defensoría en el segundo semestre del año pasado, 14 evidenciaron la persistencia de riesgos para los pueblos étnicos a raíz de tres factores estructurales: la exclusión institucional persistente, el control territorial asociado a economías ilícitas y la presencia de grupos armados ilegales.

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El organismo también indicó que los conflictos relacionados con la consulta previa y las tensiones frente a los modelos de desarrollo son otros factores de riesgo que impactan de “manera desproporcionada a la niñez y a las mujeres” de estas etnias.

La Defensoría aseguró que el Gobierno “continúa sin responder adecuadamente a sus realidades territoriales, culturales y lingüísticas”, lo que provoca una afectación en salud y educación especialmente en departamentos como Vaupés, Amazonas, La Guajira, Chocó, Guainía, Cauca, Nariño y Putumayo.

“Estas dinámicas van más allá de las confrontaciones armadas y, en varios territorios, están configurando formas de gobernanza ilegal que restringen la autodeterminación de los pueblos étnicos, afectan sus prácticas culturales y aumentan la dependencia de economías ilícitas”, subrayó el informe.