El debate en torno al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) volvió a tomar fuerza en Colombia tras la propuesta que busca eliminar la obligatoriedad de esta póliza para motocicletas de bajo cilindraje. Aunque la medida ha sido planteada como un alivio económico para millones de ciudadanos, las cifras oficiales reflejan un panorama preocupante para el sistema de salud y para quienes actualmente cumplen con el pago del seguro.
De acuerdo con datos del Registro Único Nacional de Tránsito (Runt), con corte a marzo de 2026 en el país había cerca de 13,9 millones de motocicletas registradas. Sin embargo, solo 5,7 millones tenían el Soat vigente.
Esto significa que aproximadamente 8,2 millones de motos estarían circulando sin esta cobertura obligatoria, suponiendo que todas permanezcan activas en las carreteras colombianas.
La preocupación crece debido a que la iniciativa de eliminar el Soat para motos inferiores a 250 centímetros cúbicos cobijaría a más del 93 % del parque motociclista nacional.
Aunque la propuesta busca disminuir los gastos de familias de menores ingresos, los datos muestran que el costo de los accidentes ya está siendo asumido, en gran parte, por el conjunto de la sociedad.
Durante 2025, la atención médica a víctimas de accidentes de tránsito representó cerca de 3,4 billones de pesos. De ese monto, el Soat cubrió aproximadamente 2,78 billones, mientras que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) tuvo que asumir cerca de 702.000 millones de pesos por siniestros relacionados con vehículos sin seguro o no identificados.
Si bien esos recursos no salen directamente del presupuesto general de salud, sí operan bajo un mecanismo de subsidio cruzado. En la práctica, esto implica que quienes sí pagan el Soat terminan financiando parte de la atención médica de quienes transitan sin la póliza.
Desde la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) señalaron que durante 2025 fueron trasladados cerca de 2,5 billones de pesos provenientes del recaudo del Soat hacia la Adres para cubrir gastos asociados a vehículos sin seguro o “fantasma”.
Por otro lado, entre enero y marzo de 2026, la Adres desembolsó 202.000 millones de pesos por reclamaciones derivadas de accidentes ocasionados por vehículos sin Soat o no identificados. La cifra prácticamente duplicó la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando los pagos llegaron a 112.000 millones.
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El aumento también se evidenció en el número de reclamaciones. Solo en marzo de este año se reportaron 38.971 nuevos casos relacionados con accidentes de vehículos sin póliza o no identificados, por un valor superior a 110.822 millones de pesos.
Frente a marzo de 2025, esto representó un incremento del 37,3 % en el número de reclamaciones y del 70,1 % en los montos reclamados.
Las estadísticas oficiales indican además que las motocicletas concentran buena parte de esta problemática. Según el boletín técnico de la Adres, el 58,5 % de las reclamaciones correspondió a vehículos identificados que no contaban con Soat y, dentro de ese grupo, el 97 % eran motocicletas.
Es decir, incluso antes de una posible eliminación de la obligatoriedad del seguro para motos pequeñas, el sistema ya enfrenta altos niveles de evasión y una presión financiera creciente asociada a estos vehículos.
Actualmente, el Gobierno mantiene medidas de alivio económico para motociclistas. El Decreto 2497 de 2022 estableció tarifas diferenciales y subsidios del 50 % para varias categorías, entre ellas ciclomotores y motos con cilindraje inferior a 200 centímetros cúbicos.
No obstante, los niveles de incumplimiento evidencian que el problema no estaría relacionado únicamente con el costo del seguro, sino también con las dificultades de control y fiscalización sobre el parque automotor.
El impacto también se refleja en las regiones. Valle del Cauca encabezó las reclamaciones vinculadas a vehículos sin Soat o no identificados, con más de 20.130 millones de pesos reclamados y 10.966 casos registrados únicamente en marzo de 2026.
A esto se suma un componente social importante. La mayoría de los lesionados son hombres jóvenes entre los 20 y 39 años, precisamente el segmento de la población que más utiliza motocicletas para trabajar y movilizarse diariamente.
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Desde el sector asegurador advierten que eliminar el Soat para la mayoría de motocicletas podría profundizar el déficit financiero si no se crea una fuente alternativa de recursos.
Actualmente, cuando ocurre un accidente con un vehículo sin seguro, la atención médica sigue prestándose. La diferencia radica en quién termina asumiendo los costos.
El debate coincide además con el crecimiento sostenido del mercado de motocicletas en Colombia. En marzo de 2026, el registro de motos nuevas creció 40,62 % frente al mismo mes de 2025, mientras que el acumulado anual de la industria reportó un aumento de 35,9 %.
Por ello, la discusión ya no se centra únicamente en si millones de motociclistas pueden pagar el Soat, sino en quién asumirá los costos de los accidentes si el seguro deja de ser obligatorio para la mayoría de los vehículos que hoy predominan en las vías del país.





















