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La Fiscalía le imputó este miércoles al presidente de Ecopetrol y ex gerente de la campaña del presidente Gustavo Petro, Ricardo Roa, el delito de tráfico de influencias por un aparente negocio que habría hecho con su lujoso apartamento en el norte de la capital del país y contratos de la estatal petrolera.

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Según el organismo de investigación penal, Roa habría usado de manera indebida su posición como máxima autoridad ejecutiva de la empresa más importante del país para favorecer intereses particulares. Esto en relación con decisiones y oportunidades de negocio dentro de Hocol, una filial de Ecopetrol.

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Roa, indicó el ente acusador, habría supuestamente pedido a Luis Enrique Rojas, presidente de Hocol, que se generaran oportunidades de negocio para Juan Guillermo Mancera. En particular, el interés estaría relacionado con la adjudicación de un proyecto de regasificación a la empresa GAXI ESP S.A.S., de propiedad de Mancera.

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Además, agregó la Fiscalía, existía una presunta negociación comercial previa entre los dos, vinculada a la compra de un inmueble en la capital del país: el apartamento 901 del edificio Entre Parques, ubicado en el exclusivo sector de El Chicó, en el norte de la ciudad de Bogotá.

Señala la pesquisa que Roa adquirió el inmueble y Juan Guillermo Mancera aparentemente “actuó como intermediario y garante del pago en cuotas del inmueble, pactadas sin intereses. Los pagos realizados a Pricenton International, propietaria del apartamento, se efectuaron con posterioridad a la celebración del negocio jurídico y a través de la empresa Innova Mercadeo, de Juan Guillermo Mancera”.

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El apartamento habría sido adquirido por el presidente de Ecopetrol por $1.800 millones, a pesar de que su valor comercial estimado era de $2.700 millones, es decir un 34 % por debajo del valor de mercado, lo que según la Fiscalía habría estado supuestamente relacionado con la influencia que Roa presuntamente ejerció para favorecer los intereses empresariales de Mancera dentro de Hocol.