La Conferencia Episcopal de Colombia emitió un comunicado en el que, sin mencionar el nombre del mandatario, cuestionan las polémicas declaraciones que hizo el presidente Gustavo Petro esta semana sobre Jesús y María Magdalena.
En medio de su discurso durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios, en la ciudad de Bogotá, el pasado martes 27 de enero, el jefe de Estado afirmó que Jesucristo sostuvo una relación sentimental con María Magdalena e incluso “hicieron el amor”, versión que no se encuentra en ningún texto bíblico.
“Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir. Y la mujer lo apoyó hasta el último momento; y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban. Y eran muchas”, dijo Petro durante su intervención.
La Conferencia Episcopal de Colombia reaccionó con un comunicado en el que recordó que quienes siguen las enseñanzas de Jesús lo hacen “con fundamento en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia”.
“Su nombre es Santo y su persona reviste no solo la importancia del personaje histórico, sino que reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios Verdadero”, se lee.
La institución, que reúne a todos los obispos católicos del país, destacó además que la Constitución de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y el artículo 4 de la Ley 133 de 1994 (Ley Estatutaria de Libertad Religiosa y de Cultos), obligan al respeto, la no interferencia y la protección de las personas en sus creencias.
“Por lo tanto, consideramos que ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos y, al contrario, el Poder Público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias y mantener relaciones armónicas y de común entendimiento con las confesiones religiosas”, sostuvo.
Los obispos extendieron la invitación a todos los que tienen dudas sobre Jesús “a que se informen en las fuentes objetivas de los evangelios y a evitar cualquier ligereza al respecto”.
“Siempre respetuosos de las instituciones y de las leyes colombianas, hemos enseñado a respetar a las autoridades constituidas legítimamente y a buscar la paz, y, por eso y por las normas de la sana convivencia, pedimos que se respete también nuestra fe, nuestro derecho a profesarla y a difundirla por el testimonio y por la enseñanza”, concluye el comunicado.




















