En la investigación se constató que el hombre tiene antecedentes judiciales por homicidio, delitos sexuales, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes. El cuerpo de Perea fue lanzado a las aguas donde fue encontrado posteriormente por miembros de la comunidad. La colombo-española además de ser activista y empresaria, también enseñaba a las mujeres de Nuquí a coser para que tuvieran algún ingreso económico para ayudar a sus familias.