El que no va a Cartagena y no va al Portal de los Dulces es como si no hubiera visitado el Corralito de Piedra, dice Evelia Alcalá Martínez, una de las 27 vendedoras de emblemático, sitio desde el que el alcalde William Dau anunció que reabrirá sus puertas este 17 de septiembre, previo cumplimiento de las medidas de bioseguridad.
Además de darles la bienvenida a las matronas del Portal de los Dulces, y demás personal que allí labora, como artistas urbanos y artesanos, el mandatario destacó el avance del Plan de Acción ‘֮Adapta y Reactiva Cartagena’ para la reactivación económica de la ciudad en medio de la pandemia generada por la Covid-19.
'Podrán venir a comprar sus cocadas, enyucados, caballitos y dulces de ajonjolí. Escuchen ustedes turistas, vengan a Cartagena y visiten el Portal de Los Dulces. Todos los cartageneros hemos coleccionado buenos momentos en el Portal, aquí donde labora gente cartagenera de buen corazón', aseguró el mandatario .
Evelia, muy emocionada, al igual que el resto de sus colegas, recordó que desde marzo quedaron de 'brazos cruzados' por culpa de la pandemia que cobró la vida de varios de los compañeros del portal.
'Reiniciar nos costó trabajo, muchas son mayores de edad, no manejan tecnología, pero un día me levanté, contacté al Instituto de Cultura y otras entidades que nos ayudaron'.
Destacó el trabajo del Servicio Nacional de Aprendizaje para capacitar a las vendedoras y proveedores. 'Nos vamos a levantar para seguir deleitando con nuestros dulces tradicionales', declaró conmovida.
En este proceso de reapertura, liderado por el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena que dirige Saia Vergara, así como la Fundación Tu Cultura, Pacaribe, Corpoturismo y Dadis.
Fue así como por más de una semana las vendedoras de dulces fueron capacitadas en protocolos de bioseguridad (higiene de manos, uso permanente del tapabocas, distancia social, entre otros).
La Fundación Desarrollo Integral Finita de Benedetti las dotó con nuevos uniformes conformados por suéteres, delantales, tapabocas y turbantes. Esta misma entidad les pintó los módulos y sillas donde trabajan las tradicionales dulceras.





















