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Con el acompañamiento de personal de la Policía Nacional y Fiscalía se llevó a cabo una diligencia de allanamiento en un supermercado ubicado en el barrio San Luis, en el suroccidente de Barranquilla, en donde se detectó el hurto de energía.

El procedimiento se llevó a cabo en la calle 91 con carrera 2, donde funciona el supermercado Merkafull, un establecimiento reconocido en el sector dedicado al expendio de bebidas, carnes, verduras y diferentes productos de la canasta familiar.

De acuerdo con la inspección realizada por los técnicos de Air-e, se estableció que la acometida del establecimiento comercial había sido intervenida antes del medidor con el fin de evitar el pago del consumo real de energía.

La empresa señaló que los primeros estimativos indican que las pérdidas para la compañía por el hurto de energía superan los $8 millones mensuales.

Durante la diligencia de allanamiento, que se realizó luego de las indagaciones pertinentes, se impuso un comparendo a Nelson De Jesús Flórez, administrador de autoservicios.

Este comparendo fue impuesto por modificar o alterar redes de servicio público. En este caso se intervino una acometida antes del equipo de medida.

El procedimiento que se realizó en el barrio San Luis no es el primero que se desarrolla en esta ciudad y en el resto de municipios del Atlántico.

En el último mes se llevaron a cabo 23 procedimientos que han involucrado a fábricas, establecimientos de comercio, tiendas, apartamentos y varias canteras ubicadas en Puerto Colombia y Luruaco.

Dos capturados por manipulación de redes eléctricas

Sobre el particular, el gerente de Air-e en el Atlántico, Ramiro Castilla Andrade, aseguró que el acompañamiento de la Fiscalía y Policía permiten que la investigación siga su curso como parte del proceso penal por el delito de defraudación de fluidos.

Dentro de las acciones de la empresa Air-e para combatir el hurto de energía, el equipo jurídico de la compañía trabaja en más de 80 investigaciones penales de la mano con las autoridades en contra de los clientes que obtienen la energía en forma ilegal.

El artículo 256 del Código Penal tipifica el delito de defraudación de fluidos con una pena hasta por 6 años de prisión, pena que se puede agravar si se comete en concurso con otras conductas punibles al que mediante mecanismo clandestino o alteración de los sistemas de control o aparatos contadores se apropie de energía eléctrica, agua, gas natural, o señal de telecomunicaciones, en perjuicio ajeno.

El directivo de Air-e también señaló que en la capital del Atlántico la labor de los técnicos especializados de la compañía ha sido muy compleja, porque en muchos de los casos se les impide la entrada a condominios, fábricas y establecimientos comerciales donde se ha detectado el robo de energía.

Igualmente, cuando detectan irregularidades en los equipos de medida o conexiones directas en algunos casos son agredidos

'Esperamos que los clientes tengan sus conexiones de manera correcta y estamos en disposición de asesorarlos. Sin embargo, hemos detectado conexiones irregulares e ilegales en hoteles, pescaderías, expendios de carnes, moteles, propiedades horizontales, condominios, fábricas y establecimientos nocturnos a los cuales les aplicaremos las sanciones que establece la ley', sostuvo Castilla Andrade.

Es importante señalar que como consecuencia de la defraudación de fluidos también se ocasiona la sobrecarga de los circuitos por la manipulación de las redes y en algunos casos la energía que es hurtada es cancelada por los usuarios que están conectados legalmente a la red.

El HERALDO intentó comunicarse con el administrador del establecimiento de comercio para conocer su versión de los hechos, pero el personal de seguridad dijo que no atendía la solicitud porque estaba 'descansando'.