Luego de la emergencia del pasado domingo, cuando 30 viviendas de la urbanización Villas de La Colina fueron inundadas por corrientes de agua, el Distrito extrajo el sedimento y los residuos que obstruían el arroyo El Salao para 'evitar que la situación se vuelva a presentar'.
El secretario de Obras Públicas de Barranquilla, Rafael Lafont, manifestó que fue la sedimentación la que ocasionó que la corriente del agua se acumulara e inundara las viviendas, luego de que esta rompiera un muro que dividía la zona residencial de la calle 103.
'El Distrito se va a encargar de la reconstrucción del muro, se llevaron unas motobombas para que ayudaran a la extracción del agua y a la zona se acercaron unos camiones de bomberos para limpiar el sector que quedó lleno de barro', detalló Lafont.
Luego de la reconstrucción del muro, el secretario de Obras Públicas aseguró que se construirá un canal junto a la estructura para que el agua que venga del arroyo El Salao circule por ese corredor.
La limpieza del arroyo, explicó el secretario, tiene el objetivo de permitir que el agua fluya, lo que 'evitará que el líquido se acumule y se vuelva a inundar la zona'.
Afectados. Por su parte, las familias del sector reportaron daños en electrodomésticos y muebles por los niveles del agua que alcanzaron 'hasta un metro de altura', según indicaron.
Los afectados por la inundación del pasado domingo tenían, la mañana de ayer, los muebles en las puertas de sus casas 'para que se secaran' mientras seguían organizando y limpiando sus viviendas.
Algunos de ellos, que estuvieron en sus residencias durante la inundación, manifestaron que tuvieron que refugiarse en el segundo piso mientras observaban 'impotentes' como los niveles del agua seguían aumentando.
'El agua llegó con mucha fuerza por estar cargada de sedimento y los residuos. Estamos preocupados porque este es apenas el primer aguacero fuerte del año', expresó Patricia Carrera, vecina del sector.
Entre las peticiones de los residentes de la urbanización Villas de La Colina es que les reparen el muro que perdieron por el agua y la correcta canalización del arroyo El Salao.
'Esto fue terrible, yo nunca había vivido algo como esto. Estábamos desesperados, no teníamos para dónde irnos', contó Evaristo Otero, quien, como varios de los vecinos, se refugió en el segundo piso de su vivienda.
Otros residentes que no estuvieron en el momento de los hechos, como Julia Díaz, aseguraron que sus mascotas se salvaron 'de casualidad' pues se subieron a los muebles y así pudieron vivir. 'No sé cómo lo lograron, cuando llegamos estaban muy asustadas', dijo.



















