Aunque el progresismo se mantiene como la principal fuerza política en el Atlántico, los resultados de la primera vuelta han reflejado una pérdida de margen frente a sus adversarios, que empiezan a consolidarse como una alternativa con mayor impacto electoral.
En la contienda de este domingo, el candidato Iván Cepeda obtuvo 549.193 votos, equivalentes al 52,12 %, lo que representa una disminución de poco más de dos puntos porcentuales frente al respaldo alcanzado por Gustavo Petro en 2022, cuando obtuvo el 54,5 % de los sufragios en el departamento.
En paralelo, la derecha registró un crecimiento con Abelardo De la Espriella al alcanzar 432.784 votos, correspondientes al 41,07 % de la votación, una cifra que supera ampliamente el 26,70 % (233.614 votos) obtenido por Federico Gutiérrez en la primera vuelta presidencial de hace cuatro años.
La diferencia entre ambos candidatos en el departamento se tasó en 116.409 votos (11 puntos porcentuales), que corresponde a un margen reducido frente a los 245.435 sufragios (28 puntos porcentuales) de distancia que hubo entre Gustavo Petro y Federico Gutiérrez en la primera vuelta de 2022.
El principal reflejo de esta nueva correlación de fuerzas se encuentra en Barranquilla, donde Cepeda obtuvo 281.123 votos (47 %), mientras que De la Espriella logró 272.331 sufragios (45,53 %). En ese sentido, la diferencia fue de apenas 8.792 votos.
Cabe recordar que la capital del Atlántico se ha consolidado, desde el inicio de esta contienda, como uno de los territorios estratégicos de la elección, condición que se reafirma de cara al balotaje final. Esto, teniendo en cuenta que varios movimientos políticos tradicionales del departamento han decantado su respaldo por De la Espriella, mientras que los simpatizantes de Cepeda han comenzado a tender puentes en busca de nuevos apoyos provenientes del centro político.
Distribución territorial
Los municipios de Soledad (169.553), Sabanalarga (24.095), Sabanagrande (13.523), Puerto Colombia (11.515), Malambo (29.475), Baranoa (17.979) y Galapa (14.528) fueron los que mayor peso tuvieron para Cepeda en el departamento.
Por su parte, De la Espriella se impuso en municipios como Juan de Acosta (5.145 votos), Manatí (3.508), Candelaria (3.401), Suan (3.151) y Santa Lucía (2.613).

Algunos analistas indicaron que el respaldo obtenido por Cepeda en algunos territorios como Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia tiene una estrecha relación con la influencia de estructuras políticas cercanas al Gobierno, como el grupo Torres y el clan Pulgar. A eso se suma el timido respaldo de algunos sectores tradicionales a las aspiraciones de ‘el Tigre’.
“Estas maquinarias serán fundamentales en una eventual segunda vuelta. Es previsible que se produzca un aumento de la participación electoral y ese crecimiento demanda una infraestructura organizativa con la que cuentan precisamente las casas políticas y los actores tradicionales”, aseguró Luis Trejos, analista político y docente de la Universidad del Norte.
En ese sentido, recalcó que “su fortaleza radica no solo en la capacidad de movilizar importantes cantidades de votantes mediante redes de apoyo y logística de transporte, sino también en estructuras altamente verticales que comienzan a operar desde el nivel barrial y ascienden progresivamente de acuerdo con la magnitud de la votación que se espera obtener”.
Disputa cerrada en el Caribe
Patricia Muñoz Yi, magíster en Ciencia Política y docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana, ratificó que el Caribe colombiano se convierte, de cara a la segunda vuelta, en uno de los territorios más importantes a conquistar, teniendo en cuenta que representa el 21 % del potencial electoral nacional.
“Si bien Iván Cepeda supera a Abelardo De la Espriella en la totalidad de los departamentos de la región Caribe, la diferencia entre ambos se reduce de manera importante frente a la distancia que existió entre Gustavo Petro y Rodolfo Hernández en 2022. Esto es relevante porque muestra una mayor cercanía electoral y convierte a la región Caribe en un territorio fundamental para ambas campañas”, explicó.
Indicó que el principal reto para la campaña de Cepeda será conservar y ampliar el respaldo alcanzado por Petro en esta región, mientras que para De la Espriella consiste en seguir creciendo para reducir o superar la diferencia que actualmente lo separa de su opositor.

A eso sumó que en el Caribe hay departamentos donde existe un margen para aumentar la participación electoral, partiendo que a nivel nacional fue cercana al 58 %, pero departamentos como Atlántico (49 %), Magdalena (46 %), La Guajira (36 %) y San Andrés (33%) se encuentran por debajo.
“Aún existe un universo importante de ciudadanos que no participaron en la primera vuelta y que podrían incorporarse en la segunda. También habrá electores indecisos provenientes de las candidaturas que no avanzaron al balotaje y ciudadanos que, motivados por la alta competencia electoral, podrían decidir votar en esta nueva jornada”, dijo.
Sobre el desempeño en Atlántico y Barranquilla, la experta indicó que se han convertido en un “punto de referencia fundamental” para la candidatura de Defensores de la Patria, puesto que –en buena medida– representan las dinámicas políticas, sociales y económicas de la región.
“Aunque el apoyo del grupo Char a De la Espriella no ha sido explícito públicamente, debido a las condiciones planteadas por el propio candidato frente a los respaldos partidistas, es evidente que existe una cercanía política que podría resultar determinante en la segunda vuelta”, anotó.
Pero también aseguró que “sectores cercanos al Gobierno nacional y figuras como Armando Benedetti han venido trabajando en la región desde la campaña de Gustavo Petro y hoy respaldan la candidatura de Iván Cepeda. Todo esto permite anticipar que los grupos políticos organizados tendrán una participación mucho más visible e intensa durante las tres se-manas que restan de campaña”.
Los números que explican la importancia del Caribe colombiano
El Caribe vuelve a perfilarse como el gran campo de batalla y la región decisiva de la segunda vuelta presidencial. Aunque Iván Cepeda obtuvo una ventaja, los resultados muestran que De la Espriella logró consolidar una base electoral fuerte como para mantener abierta la disputa.
El caso más representativo se registró en Cesar, donde Cepeda obtuvo 224.457 votos (46,48 %) frente a 223.840 de Abelardo (46,35 %), una distancia de 617 sufragios.
La situación también fue ajustada en San Andrés. Allí Cepeda alcanzó 7.936 votos (44,08 %) y Abelardo 7.793 (43,29 %), separados por tan solo 143 electores.
En La Guajira, la diferencia es más amplia pues Cepeda se alzó con 140.544 votos, mientras que Abelardo se queda con 96.625 papeletas, para una diferencia de 43.919 sufragios.
En Magdalena, Cepeda tuvo 263.014 votos, seguido de ‘el Tigre’ con 197.533, quedando a 65.881 votos de diferencia.
Bolívar contabilizó 443.226 votos para el oficialista, el 54,00 %, y 312.574 sufragios para el opositor, el 38,08 %, determinando una diferencia de 130.652 papeletas.
En Sucre, la votación de Cepeda ascendió a 226.644, el 56,59 %, y la de Abelardo se situó en 145.696, el 36,38 %, es decir una brecha de 80.948 electores.
Y en Córdoba, Cepeda obtuvo 391.880 votos, el 55,55 % del departamento, mientras que el aspirante de los Defensores de la Patria sumó 268.604 sufragios, el 38,07 % del total.
¿Se puede dar una reconfiguración política?
Para el analista Luis Trejos, las elecciones presidenciales de 2026 funcionarán como una primera vuelta de las elecciones locales de 2027. Sin embargo, fue enfático al decir que “todavía es muy temprano para hablar de una reconfiguración profunda del mapa político, especialmente si se considera que la diferencia de votos, sobre todo en Barranquilla, fue muy reducida”.
En ese sentido, destacó que la campaña de Abelardo De la Espriella ha sabido manejar muy bien la estrategia de presentarse como un outsider: “Los políticos tradicionales han entrado a la campaña por la puerta trasera, cuidándose de no aparecer en tarima junto al candidato y limitando al máximo cualquier interacción pública con él”.
Por eso, Trejos remarcó que “esto puede generar en la ciudadanía la percepción de un aspirante alejado de los símbolos tradicionales de la corrupción”.
La división del mapa político colombiano
Iván Cepeda se impuso en 18 entes territoriales del país (Amazonas, Guainía, Atlántico, La Guajira, Bogotá D.C., Magdalena, Bolívar, Nariño, Cauca, Putumayo, Cesar, San Andrés y Providencia, Chocó, Sucre, Córdoba, Valle del Cauca, Vaupés y Vichada), mientras que De la Espriella tuvo mayor votación en 15: Antioquia, Arauca, Boyacá, Caldas, Caquetá, Casanare, Cundinamarca, Guaviare, Huila, Meta, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander y Tolima).
En el exterior, por su parte, ‘el Tigre’ obtuvo el 54,37 % (318.331) y Cepeda se hizo con el 28,4 % de la votación (166.649).
















