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En medio de la alerta que existe en el país ante un posible apagón por el impacto de un “fuerte” fenómeno de El Niño, el Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) dieron a conocer los resultados de la subasta de Obligaciones de Energía Firme (OEF) que se cumplió el pasado viernes como un mecanismo para asegurar que el país tenga suficiente capacidad de generación eléctrica en el futuro próximo.

La subasta dejó como resultado la llegada de 15 nuevos proyectos de generación de energía y cerca de $16 billones en inversiones para el sector eléctrico colombiano. En total, se incorporarán 4.069 megavatios (MW) nuevos al sistema eléctrico nacional a partir de diciembre de 2029.

El mencionado proceso contó con la participación de 85 proyectos de generación, de los cuales 77 recibieron asignaciones, entre estas, plantas existentes con obras y nuevos desarrollos de generación que deberán entrar en operación a más tardar el 1 de diciembre de 2029.

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La mayor participación quedó en manos de las plantas hidráulicas, que representaron el 55,8 % de la energía asignada con 24 plantas y un aporte de 79.834.080 kWh/día. Les siguieron las térmicas, con el 36,4 % de participación gracias a 22 plantas que aportarán 52.036.001 kWh/día.

Por su parte, las solares alcanzaron el 7,7 % con 29 plantas y 11.064.934 kWh/día, mientras que las eólicas representaron el 0,1 % con 2 plantas y una capacidad de 76.358 kWh/día.

La mayor capacidad efectiva neta que se incorporará al sistema energético del país estará concentrada en el departamento del Magdalena, con 2.336 MW.

Le siguen Santander, con 521,8 MW, y los departamentos de La Guajira y Cesar, que en conjunto aportarán 426 MW. También se destacan Córdoba con 200 MW, Meta con 196 MW, Tolima con 150 MW, Huila con 140 MW y Caldas con 99,9 MW.

William Mercado, director (e) de la Creg, aseguró que se incluyeron mecanismos regulatorios para facilitar la participación de nuevas tecnologías y proyectos con mejoras sustanciales en eficiencia y capacidad.

“La Comisión incorporó incentivos regulatorios orientados a acelerar la entrada en operación de nuevos proyectos, especialmente aquellos capaces de anticipar su puesta en marcha antes del inicio del período de obligación”, resaltó.

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Además, indicó que “los resultados de la subasta también representan señales positivas para la inversión en el sector energético colombiano, con inversiones estimadas por cerca de 4.000 millones de dólares, consolidando la confianza de los agentes en el mercado eléctrico y en el marco regulatorio del país”.

Por su parte, Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, expuso que esta subasta permite incrementar la confiabilidad del sistema eléctrico y se convierte en una señal clara de seguridad energética y confianza para el territorio nacional.

“Establecimos reglas para diferenciar precios por tecnologías y evitar que las energías limpias y más baratas sigan pagándose al precio de las más costosas e ineficientes. El mercado respondió positivamente y hoy llegan nuevas plantas y nueva energía para Colombia”, dijo.

De acuerdo con el Gobierno, la energía adjudicada supera en cerca de un 8 % la demanda media proyectada por la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), lo que permitirá fortalecer la seguridad energética del país en los próximos años.

Subastas anteriores

Para el periodo de los años 2027-2028 fue adjudicada en febrero de 2024, mientras que la de 2022-2023 se llevó a cabo en marzo de 2019.

En el caso de la subasta 2015-2016, esta se realizó en diciembre de 2011 y estuvo acompañada por la subasta GPPS (Generación de Plantas y/o Proyectos Especiales) para el periodo 2017-2022. Ambas hicieron parte de un mismo proceso convocado bajo la misma resolución de la CREG.

En ese esquema, las subastas tradicionales estaban dirigidas a proyectos que podían construirse en cerca de cuatro años, mientras que las GPPS buscaban incorporar proyectos de mayor complejidad y largos tiempos de ejecución. Allí entraron proyectos como Hidroituango, Sogamoso, Hidralpor y Termonorte.

La primera subasta de este tipo fue la de 2012-2013, realizada en mayo de 2008, junto con la GPPS 2014-2019. En ese proceso participaron plantas de rápida entrada en operación, como Gecelca 3 y Termocol, así como grandes proyectos hidroeléctricos de largo plazo, entre ellos Cucuana, El Quimbo, Sogamoso e Hidroituango.